Más vale maña que encuesta

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • rodolfoh-columnista

Al momento que escribo estas líneas, en el partido Morena se está aplicando una especie de encuesta para definir a su candidato a la Jefatura de Gobierno. Sin embargo, cuando ni los propios aspirantes conocen con exactitud el método utilizado para el levantamiento, ni quién aplicará y evaluará los cuestionarios, ni qué preguntas se harán, todo apunta a una simulación para no hacer parecer tan burdo al dedito elector.

En cualquier caso, tampoco es para que alguien se haga el sorprendido, la democracia y la transparencia jamás han sido algo en lo que la izquierda crea mucho. Pero también sería injusto achacarle prácticas dudosas de selección de candidatos solamente a ellos. Basta con voltear a ver a otros partidos para darse cuenta del raudal de artimañas de las que echan mano para esos fines.

Lo importante aquí es que el partido de López Obrador ya se les adelantó a todos, tendrá abanderado e iniciarán campaña mientras los demás duermen apaciblemente. En el PRD como que quieren arrancar, pero no se deciden; pareciera que se están esperando a conocer quién será su principal rival y encauzar el proyecto de alianza electoral.

Será sin embargo hasta principios de septiembre, que López Obrador dé a conocer su decisión. Hábilmente dejó tiempo suficiente para maniobrar y, en su caso, contener el pataleo de alguno de los aspirantes.

En cualquier caso, mal haríamos en desdeñar la fuerza de ese partido en la ciudad, aunque sería peor entregarles el triunfo por adelantado, sobre todo porque aún están muy lejos de eso. Por el contrario, se les pueden abrir diferentes frentes, internos y externos, que impidan su triunfo tanto en la local como en la presidencial.

La corrupción de López Obrador y su entorno seguramente volverá a resurgir, dado que la transa es una práctica muy suya y cada vez le es más difícil ocultar esa larga cola que arrastra. Y sus palabras y sus silencios también pueden debilitarlo y le pasarán factura.

Además, quienquiera que vaya a ser el elegido, enfrentará a contrincantes que irán por todo. Y puesto que las filas de Morena están integradas por políticos de viejo cuño, les será muy difícil encarar un debate de ideas y propuestas frescas.

De momento, la ciudad empieza a tapizarse de espectaculares con caras sonrientes que no dicen mucho. Lo que es cierto es que debemos fiscalizar muy bien esa propaganda, porque ya con Moreno Valle hemos tenido

suficiente de tomaduras de pelo.

Los problemas de la ciudad son muchos y no estamos para frivolidades, no estamos más que para escuchar y contrastar propuestas. En Morena tienen solamente populismo, fanatismo ideológico, y un enorme gusto por el dinero y el poder. Esperemos que de otro lado surja un compromiso diferente para con los capitalinos.

De no ser así, viviremos campañas onerosas y huecas, pero lo peor es que podemos enfrentar seis años de inmovilidad en todos sentidos.

Twitter: @RudyCoen