Michoacan, narcoestado

Rechaza  el PRD-DF asamblea “inflada”
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Son demasiadas las señales como para que el Presidente y el Congreso hagan como que no las ven: Michoacán es, tal vez, el primer narcoestado de México.

Si se permite que una entidad federativa sea controlada por los aliados de una organización criminal, dentro de poco tendremos repúblicas virtualmente autónomas y comenzará el tan temido desgajamiento de la República.

El Procurador General de Justicia de Michoacán, es decir, el encargado de perseguir y aprehender a los miembros del crimen organizado, abogó públicamente por un prófugo que, según las acusaciones, brindaba protección política y trabajaba para los capos de La Familia.

La persona que tiene orden de aprehensión y es defendida por el procurador Jesús Montejano Ramírez es nada menos que el hermano del gobernador del estado, Leonel Godoy.

El Procurador pidió que al prófugo Julio César Godoy se le permitiera rendir protesta como diputado federal, lo que le brindaría automáticamente fuero contra cualquier acción de la justicia.

Buena parte del equipo de seguridad del gobierno de Godoy está en prisión por sus vínculos con el crimen organizado.

Casi una docena de alcaldes del estado de Michoacán también fue detenida por el Ejército y la Policía Federal, debido a que trabajaba para La Familia.

En lugar de agradecer la ayuda del Ejército y de las fuerzas federales, el gobernador Godoy salió a los medios para acusar una “invasión” a su estado.

Le preocupó más la suerte de los detenidos que la integridad del estado que gobierna.

Cuando la Federación le avisó que iban por su hermano Julio César, éste se fugó y hasta el día de hoy no aparece.

La actitud de los funcionarios del Ejecutivo michoacano no puede ser tomada como algo insólito, sino como una señal de que esa entidad va camino a convertirse en narcoestado.

Los signos ahí están:

Buena parte del equipo designado por el gobernador para brindar seguridad a los michoacanos está detenida por ligas con el crimen organizado.

Casi una docena de alcaldes, de municipios importantes, está presa por vínculos con el narcotráfico.

El hermano del gobernador, desde el puerto de Lázaro Cárdenas, brindaba protección política al cartel de las drogas más importante de Michoacán.

En lugar de apoyar la lucha que realiza el Ejército contra las bandas criminales en su estado, el gobernador repudia su presencia y la califica de “invasión”.

El encargado de aprehender a los que desde el poder político brindan protección y trabajan para los grupos de narcos pide que se le permita rendir protesta como diputado a uno de los más importantes acusados, que está prófugo.

La pregunta: ¿Michoacán es un narcoestado, o está en vías de serlo?

Y otra: ¿Cuándo van a actuar el gobierno y el Congreso federal?

phl@3.80.3.65

fdm