Monreal arranca campaña

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Ricardo Monreal tiene claro que quiere ser Jefe de Gobierno. Lo dijo antes de ser electo delegado en la Cuauhtémoc y lo repite cada que alguien se lo pregunta. No lo oculta.

Para serlo debe tenerlo calculado: la primera aduana será la contienda interna para hacerse de la candidatura. Ahí sus rivales serán la jefa delegacional en Tlalpan, Claudia Sheinbaum, y el presidente de su partido en la CDMX, Martí Batres. La segunda, que incluso hoy parece más sencilla por la fortaleza de Morena en la capital, será la elección de 2018.

Para ambas está en una posición inmejorable. Es cercanísimo a AMLO, de quien fue coordinador de campaña en 2012; las encuestas lo colocan como uno de los mejor posicionados y con mayor conocimiento entre la ciudadanía; y gobierna la joya de la corona capitalina: la Cuauhtémoc, lo que le da reflectores. Pero si quiere aspirar a gobernar la ciudad necesita demostrar cómo lo haría. Su actual cargo será el trampolín que pueda catapultarlo al Gobierno de la CDMX, sí, pero sobre todo será su verdadera plataforma, porque llegado 2018 lo que deberá vender no son promesas, sino acciones.

Por eso se ha convertido, quizá junto a Xóchitl Gálvez, en el delegado más visible. Recibió una delegación donde los señalamientos por corrupción, la invasión de predios y el desgobierno estaban a la orden del día. La Cuauhtémoc, de acuerdo con el Informe Delictivo de la PGJDF, registró en 2014 una tasa delictiva por cada 100 mil habitantes de 791.2%. Campeona en la CDMX. También fue primer lugar en ambulantes: más de 40 mil que generan ganancias para líderes de comerciantes informales por 8 millones 200 mil pesos diarios (Procéntrico). Número uno en narcomenudeo y robo de automóviles en la ciudad. Y primer sitio en extorsión a negocios: durante la administración anterior fue una de las tres delegaciones donde se extorsionó a 60% de las empresas, de acuerdo con Coparmex. Además, según la Agencia de Gestión Urbana, durante el pasado gobierno no se atendió ni la mitad de quejas por baches, y casi cuatro mil luminarias tenían, por lo menos, 40 años de antigüedad. Monreal recibió un desastre. Vaya, hasta las sillas y los escritorios se robó su antecesor.

Pero nada de eso le importará a los ciudadanos menos si quiere dar el salto a la Jefatura de Gobierno. Lo que exigirán son resultados. Y Monreal deberá darlos porque se puso un reto antes de 2018, que en realidad se tratará del inicio formal de su próxima campaña: someterá su cargo a referéndum, justo cuando su administración cumpla 18 meses.Ganar la consulta no sólo es clave para continuar en su cargo, representa el inicio formal de su campaña. Aunque, de facto, ésa ya comenzó, incluso antes de llegar a la Cuauhtémoc.

  Off the record... Las pláticas entre el IEDF y Monreal avanzan a la par. Recargados en la Ley de Participación Ciudadana le dirán sí a la consulta. Algo similar al ejercicio que se aplicó para el Corredor Chapultepec… Dicen que en política no hay coincidencias, y es muuucha casualidad que cercanos al exdelegado en Iztapalapa, Jesús Valencia, sean quienes le quieren mover el piso a la jefa delegacional Dione Anguiano. Lo mismo la diputada federal, Leticia Carreras que el diputado en la ALDF Carlos Candelaria, y hasta el líder de los taxis piratas Pantera, Agustín González.

m.lopez.sanmartin@gmail.com

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