Morena arranca con populismo a pulso

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Por:

Rubén Cortés

Morena se estrena como bancada con promesas que sabe que no cumplirá, pero dirigidas a empobrecer nuestra democracia detrás de un discurso burdo y mendaz que encuentra, empero, oídos ávidos en un entorno de bajo crecimiento económico.

La primera propuesta del partido de AMLO en la próxima Legislatura de la Cámara de Diputados será recortar los sueldos del Presidente, gobernadores, ministros de la Corte, magistrados, secretarios de Estado y legisladores para, con ese ahorro, sacar a 57 millones de personas de la pobreza.

¿Es tan fácil? Para Martí Batres sí. El escudero de AMLO (en una cuenta, más que alegre, festinada) dice que con el recorte de esos sueldos se ahorrarían “como 300 mil millones de pesos” y “eso dedicarlo a lo social”.

Mju, así que “como 300 mil millones”. Es decir, nuestro partido político más joven, cuyo dueño es el candidato presidencial que mejor paso lleva con rumbo a 2018, no se ha tomado la molestia de hacer sumas y restas serias para plantear su primera propuesta legislativa.

Es en ese punto en el que radica el mayor peligro del populismo mexicano, representado por AMLO: en su endeble estructura intelectual y teórica, que provoca que se apuntale en facilismos y parrafadas pueriles de justicia y lucha contra la pobreza.

Y, peor aún: en un estilo de diálogo de su líder con sus seguidores que no pasa de reiteradas preguntas desde el templete que son respondidas a coro con un “sí” o un “no” y que es el sello de la manera de comunicarse con “el pueblo”.

Ni siquiera se acerca al populismo de Podemos en España, igual de falso, pero con un soporte teórico que, al menos, le permite debatir y estructurar un discurso sobre un mejor reparto del empleo y salario a los desempleados, a partir de que sólo los ricos paguen impuestos.

Claro que Podemos miente: los ricos en España no son tantos como para mantener a todo un país y, aunque lo fueran, un día dejarían se serlo, saqueados por un Estado rufián. Como en México tampoco los funcionarios son tantos para que, con la rebaja de sus sueldos, mantengan a 57 millones.

Sin embargo, es de preocupar la efectividad del discurso de Morena, siendo embustero, como cuando hacia las elecciones intermedias (que lo convirtió en cuarta fuerza política) anunció que sus 500 candidatos harían campaña sólo con 20 mil pesos y una gorra contra el sol.

La verdad es que su dueño apareció un millón 55 mil veces en radio y TV, gracias a los spots que autorizó a Morena el INE, en una campaña presidencial adelantada para 2018: populismo a pulso pagado por nuestros impuestos.

Y mucho ojo, ¡eh!: que puede ser Presidente.

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