Morena: drogas y crimen

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Por:

Rubén Cortés

Bien: aceptemos que la foto de AMLO con Abarca no demuestra nada porque todos los candidatos presidenciales se retratan con medio mundo. Sería como exigir los antecedentes penales de quienes se les acercan, además de que tampoco tienen por qué conocer a todos los candidatos municipales.

Pero es notorio que los controles de calidad de Morena dejan mucho que desear, con personajes como su candidato para regidor de Purísima del Rincón, Guanajuato, Francisco Javier Zermeño Martínez, aprehendido el domingo por cargar droga.

O de su asesinado candidato a edil de Yurécuaro, Michoacán, Enrique Hernández, un ex presidiario que contaba con dos averiguaciones por cinco secuestros, el homicidio de un hombre ejecutado a balazos y posesión de armas de uso exclusivo del Ejército.

En el caso del candidato capturado ayer, cargaba en una camioneta Hummer (sin placas y con vidrios polarizados) paquetes de droga conocida como “cristal”, cuando iba a recoger para un acto de campaña al abanderado de su partido a alcalde de Purísima del Rincón, Ignacio Contreras Fierro.

Y en el del asesinado Hernández Salcedo, apodado El Llamaradas, los expedientes 69/14 lo vinculan con el homicidio del presidente municipal de Tanhuato, de militancia panista, Gustavo Garibay García, delito por el cual estuvo en prisión.

El expediente 55/14-I lo relaciona con el secuestro de Rodolfo Cendejas, Alberto Menchaca, Juan Manuel Hernández, Óscar López y Juan Gabriel Pérez. De la cárcel salió porque le reclasificaron el delito por el de encubrimiento y libró el caso de plagio porque no pidió rescate.

De hecho, fue evidente la pasividad de Morena ante el asesinato de su candidato. El propio AMLO se limitó a citarlo en las redes sociales: “Mi más sentido pésame a sus familiares y amigos”. No mucho más que eso. Nada de culpar a “la mafia del poder” u otro de sus usuales señalamientos.

Sin embargo, observando estos casos, ya la foto de AMLO con Abarca en la campaña de 2012 demuestra que en Morena importa poco pasar por la criba a sus candidatos, siempre que éstos, por los recursos que manejen, les garanticen competitividad electoral.

Porque Abarca fue impuesto como candidato del PRD a la alcaldía de Iguala por el operador de AMLO, Lázaro Mazón, quien lo negoció con el entonces gobernador Ángel Aguirre, aunque no era el mejor ubicado en las encuestas, según el “Informe especial sobre el Caso Iguala”, del PRD.

Ya con Abarca en la alcaldía, Iguala se convirtió en el mayor procesador de amapola del país, de la que se extrae la goma de opio para fabricar heroína, de acuerdo con un estudio del Senado de la República (http://www.senado.gob.mx/ibd/content/productos/ml/ML66.pdf).

Es manifiesto, pues, que Morena tiene un problema de selección de sus candidatos.

Y que tiene que resolverlo.

ruben.cortes@3.80.3.65

Twitter: @ruben_cortes