No se ve por dónde

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Desde hace bastante tiempo el conflicto gobierno-CNTE está metido en un callejón sin salida. No se ve cómo va a terminar porque las posiciones no se han movido un ápice y más bajo el todo o nada en que está la Coordinadora.

Las posibilidades de llevar las cosas a un proceso de razonamiento que permita salidas con reflexiones e intercambio de opiniones que enriquezcan la Reforma Educativa están desarticuladas.

Día que pasa, día en que se acumulan los riesgos, porque a la vista sólo se ven intereses particulares. No se ven el mediano ni el largo plazos, se quiere resolver lo coyuntural bajo el absurdo de ver un tema de esta envergadura y trascendencia sólo con la idea del triunfo o la derrota, con el ganar posiciones o mantener privilegios.

De la primera mesa de negociación hasta la última no ha pasado nada que permita hacer valer la idea de que se tiene que derogar la Reforma Educativa. Les da por detener líderes para que días después los liberen en actos que son interpretados como parte de las negociaciones y sobre todo como triunfos de la Coordinadora.

La CNTE desde hace tiempo encontró la fórmula para que a través de sus protestas, manifestaciones y bloqueos obtenga lo que quiere. Lo ha hecho con gobiernos federales, estatales y municipales.

Da la impresión de que el análisis y la lectura que hizo el gobierno sobre los escenarios que podrían producirse con la aplicación de la Reforma Educativa sólo contempló al SNTE. El conflicto gobierno-CNTE ha provocado situaciones de excepción en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas y esto lo debió haber previsto.

En la CNTE el problema ya pasó de lo laboral a lo político, quizá nunca ha estado en otro ámbito. No va a haber al final ganadores, todos van a perder, empezando por los estudiantes.

No se ve manera alguna de que la Coordinadora se vaya a casa con las manos vacías, el gobierno lo sabe y lo grave es que no tiene nada qué ofrecer que no sea la derogación de la reforma y hacer esto es un suicidio.

La descomposición en que estamos, particularmente el gobierno, está llevando a generalizaciones y lugares comunes sobre la reforma. Una revisión detallada de la misma muestra que las evaluaciones, uno de los temas más discutidos y controvertidos, tienen matices y no caen en el terreno de lo punitivo que se ha hecho ver.

Sin duda merecen ser revisadas, como ya lo propuso el INEE, pero de ahí a que se deroguen hay una gran diferencia y no tiene sentido.

Va de nuevo lo que se ha repetido en innumerables ocasiones. Los maestros en caso de no aprobar las evaluaciones tienen dos oportunidades más para hacerlo. En caso de que no lo logren conservan el empleo y la plaza, pero en áreas en que sean más aptos que el estar en un salón de clases ante los estudiantes.

La crisis ya alcanzó a otros sectores de la población. Los empresarios ya son parte del conflicto. Independientemente de que estén siendo severamente afectados, con sus declaraciones se subieron al ring porque quizá ya no tenían de otra en medio de negociones infructuosas y sin futuro.

Su planteamiento sobre el “uso de la fuerza del Estado” es de alto riesgo. No tenemos leyes que nos den luz sobre el tema, hacerlo puede ser que provoque que el conflicto se incube y agudice aún más.

El galimatías es mayúsculo porque la capacidad del gobierno ya es limitada y la CNTE está con ganas de inmolarse. Una alternativa está en que entren nuevos actores en el proceso, pero debe quedar claro que derogar la reforma es un suicidio y un revés el cual no sólo será para el gobierno.

No se ve por dónde, el tiempo pasa, los ánimos se exacerban y va creciendo la idea de resolver el problema por otros medios, los cuales son los peores. Es un galimatías en el cual se está jugando algo más que una reforma y lo peor, insistimos, es que no se ve por dónde.

 RESQUICIOS. Así lo dijeron ayer:

* IEEPO, 50% de planteles reanudó clases en Oaxaca.

* CNTE, 10% de planteles reanudó clases en Oaxaca.

solorzano52mx@yahoo.com.mx

Twitter: @JavierSolorzano