Viernes 27.11.2020 - 02:59

#Nofuetuculpa. #Niunamas. #Niunamenos.

AMLO-Peña Nieto
Por:

Todos los testimonios de familiares, amigas y amigos de Mara Fernanda Castilla Miranda coinciden. Era una joven mujer divertida, lista y extrovertida y tenía una clara conciencia de su entorno.

Mara no hizo nada diferente de lo que hacen muchas mujeres en el país. Con la fuerza de la edad se fue con amigos a un bar sin dejar de contemplar que al día siguiente tenía clases en la UPAEP.

A pesar de que la historia de lo que pasó es pública vale la pena recordarla. Es la misma de muchas mujeres que no se alcanzan a conocer, o se mantienen en silencio porque las propias mujeres agredidas no quieren que sus casos se hagan públicos, o porque resultan tan brutales, como es el caso de Mara, que no hay manera de que pase de largo o se quieran esconder. El indignante desenlace en la vida de Mara Fernanda ha provocado un gran impacto e indignación en la opinión pública.

Mara solicitó un servicio de taxi de la empresa Cabify, el cual fue cubierto en tiempo y forma recogiéndola en el lugar en que se había solicitado. Mara lo pidió porque en el auto en que iba con sus amigos pasó por el alcoholímetro, no quiso esperar y quería llegar a su casa, en donde conocían a detalle todo lo que estaba haciendo Mara. A partir de que se subió al auto no se sabe a ciencia cierta el detalle de cómo se fueron presentando las cosas.

Lo que sí queda claro es que al chofer Ricardo “N”, en la narrativa e investigación de la autoridad, se le señala, con razón, como el agresor, violador y asesino de Mara. Parece que es cuestión de tiempo para que Ricardo “N” asuma la responsabilidad de sus actos.

Cabify está en un gran lío, el cual le puede costar, sin exagerar, su existencia en el país. La razón está en que resulta inaudito que una persona con el perfil del chofer haya sido contratada por la empresa.

Qué tipo de investigación se hace para la contratación de personal; es evidente que no basta con saber manejar. Realmente en Cabify hacen una revisión detallada sobre las personas que contratan o con tal de competir y meterse en el peleado mercado sus criterios se relajan. La propia empresa respondió a los familiares de Mara sin tener idea de lo que estaba pasando, por qué no llegaba a su casa.

Ésta es una de las partes de la historia. La más grave es la que tiene qué ver con la acción de un hombre que sin importarle las consecuencias de sus actos agrede, viola y asesina a una mujer que si algo quería era vivir con intensidad su vida.

No estamos ante un hecho inusual o casual. La violencia en contra de las mujeres en el país es cotidiana. Lo de Mara terminó por ser una manifestación brutal e injusta de lo mucho que ocurre a diario.

A veces se ve y a veces no se ve, pero no por ello no pasa. A veces se denuncia y a veces las autoridades se mueven con seriedad y asumen su responsabilidad ante el grave problema que tenemos a nivel nacional. Pero en general las mujeres viven bajo el manto del miedo sin importar la edad ni su condición social.

No necesariamente es sólo la impunidad lo que prevalece, es sobre todo un esquema social mental en que las mujeres son agredidas como parte de una cotidianeidad. Cualquier cosa se puede volver en su contra. Igual es el “pretexto” sobre la vestimenta, la actitud, el uso del lenguaje, la fiesta y hasta las miradas.

Es brutal, doloroso, triste e indignante lo de Mara. Su muerte pinta de cuerpo entero a la sociedad mexicana.

El problema es profundamente grave y requiere de acciones profundamente radicales. No podemos ni debemos seguir como estamos, todos tenemos qué ver con esto… todos.

RESQUICIOS. Así nos lo dijeron el viernes:

• La resolución del TEPJF sobre las elecciones en el Edomex era un fallo esperado, se había anticipado al sólo abrir 500 paquetes de los más de 18 mil. La argumentación es que las impugnaciones se consideraron “irrelevantes”.

Es una señal muy mala para el año que viene: Bernardo Barranco, consejero local Instituto Electoral del Edomex.