Optimismo y riesgos

Optimismo y riesgos
Por:

Los gobiernos del mundo no dejan de culpar a los bancos de ser los causantes de la reciente crisis global, pero mantienen la misma política que detonó la crisis subprime: tasas de interés en mínimos que inundan de fondos los sistemas financieros y propician la especulación.

Ayer comentábamos en este espacio del creciente optimismo que empieza a generalizarse entre organismos como el FMI, que pronostica una expansión para este año de 3.9% en la economía mundial y de 4.0% para nuestro país.

Un optimismo que ya contagió a las autoridades del Banco de México gobernado por Agustín Carstens, que ayer elevó a un rango de entre 3.2 y 4.2% su estimación de crecimiento.

En su Informe sobre la Inflación el banco central retomó las alertas en las que el FMI ya había insistido:

1. El efecto que pudiera tener el retiro de los estímulos fiscales en la recuperación de los países avanzados.

2. El impacto del menor apoyo monetario sobre el precio de los activos y una reversión repentina de los flujos de capital hacia las economías emergentes.

Ya en la primera sesión del Foro Económico Mundial, los participantes alertaron sobre la amenaza de una nueva burbuja que se está generando en la cotización de los activos, particularmente metales, petróleo, acciones y bonos del gobierno de Estados Unidos.

Podemos explicar esta situación de la siguiente manera: Con tasas de interés cercanas a cero, los inversionistas pueden tomar dinero prestado para comprar activos; es decir, se usa deuda a muy bajo costo para subir el precio de activo que se ven menos riesgosos de lo que en realidad son, generando así una burbuja especulativa que al final puede explotar, como en el caso de los créditos hipotecarios estadounidenses.

Asimismo, todos coinciden en que la primera gran tarea para consolidar la recuperación global consiste en restablecer la salud del sistema bancario y para ello habrá una regulación más dura. Esto, sin embargo, ha generado una gran incertidumbre que puede trastocar los planes de las instituciones financieras sobre sus proyectos de negocio y sobre sus planes de crédito.

Sí, hay mayor optimismo mundial, pero el escenario está llenos de riesgos.

manuel.herrera@3.80.3.65

agp