Otro arañazo de Beltrones

Otro arañazo de Beltrones
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En la táctica de los zancudos que saben que no pueden matar a un caballo, pero sí hacerle la vida un infierno, Manlio Fabio Beltrones y su grupo han vuelto a picar al Presidente: finalmente consiguieron tirar la Cédula de Identidad que había impulsado Calderón para las elecciones de 2012.

Gobernación le informó ayer al IFE que no expedirá ese documento, lo cual es un triunfo de Beltrones a través de sus operadores políticos y de consejeros electorales con ligas priistas, en su idea de impedir que sea el gobierno panista el que controle las bases de datos de los ciudadanos.

Incluso hay que leer como una ostentación de fuerza de Beltrones que Virgilio Andrade anunciara la decisión del IFE: Andrade es uno de sus cuatro consejeros afines, junto con Marco Antonio Baños, Francisco Guerrero Aguirre y Marco Antonio Gómez Alcántar.

A pesar de alguna diferencia reciente con el PRI, Andrade trabajó para Los Pinos en 1989-90 y fue representante suplente del tricolor ante el IFE en 1994 y Guerrero coordinó a los asesores de Enrique Jackson en la época en que el político sinaloense encabezó la bancada priista en el 2000.

Baños dirigió el Departamento de Estudios Políticos de la Secretaría de Gobernación mientras Beltrones era Subsecretario de Gobierno, Desarrollo Político y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, a finales de los años ochentas y principios de los noventas.

Y aunque Gómez Alcántar no aparenta tener vínculos con Beltrones, sí los tiene estrechos, en cambio, con su yerno, Pablo Escudero, quien es diputado por el Partido Verde y uno de los mayores críticos a la idea de que Gobernación se haga de los datos personales que incluiría la cédula.

Así que esto del paso atrás del gobierno para crear la Cedula de Identidad se registra como otro arañazo de Beltrones en su contencioso con Calderón al estilo cuchillito de palo, mortificándole la existencia al mandatario un día sí y el otro también.

De hecho, ya había iniciado el año con otro, al afirmar que “el Presidente faltó a su palabra” al incrementar el precio de la gasolina. Beltrones ganó el pleito verbal aprovechando que en Los Pinos se pusieron de a pechito al argumentar que el incremento a la gasolina sólo afectaba al 20 por ciento de la población, o sea la de mayores recursos.

El jefe de los senadores priistas se llevó la vencida con apenas recordar que un año atrás el propio Calderón había congelado los aumentos al costo de los combustibles bajo la premisa de que se trataba de “una forma de apoyar la economía familiar y de apoyar a los que menos tienen”.

A su manera, llenando cada espacio, pues.

ruben.cortes@3.80.3.65

fdm