Pactan gobernadores elección limpia

Declara OMS pandemia el coronavirus
Por:
  • francisco_cardenas_cruz

Si ese pacto suscrito ayer por los gobernadores de las 32 entidades federativas para mantener legalidad y equidad en el proceso electoral de julio se cumple y si todos atienden el llamado de la autoridad electoral a conducirse con imparcialidad y a no intervenir en él. La amenaza que hoy por hoy lo ensombrece y que está siendo esgrimida anticipadamente por dirigentes y candidatos contendientes, podría disiparse.

Y más que eso, la no intromisión de mandatarios estatales, municipales y, desde luego, federales garantizará cerrar el paso a quienes desde ahora, y en previsión de eventuales resultados adversos, no han dudado en apresurarse en insistir en la habitual y reiterada queja de que “se prepara un fraude electoral” para poner en duda su legitimidad, propiciar confusión ciudadana y rechazarlos de antemano.

DE ESTO Y DE AQUELLO…

El inicio de las campañas electorales el 30 de este mes, Viernes Santo, se convertirá en un viacrucis no solamente para los candidatos presidenciales que contenderán por las coaliciones conformadas por los principales partidos políticos nacionales, sino también para los militantes de los mismos por la alteración de sus planes vacacionales.

Muchos de ellos, quizá una gran mayoría, habían hecho reservaciones en los distintos destinos turísticos y sitios de veraneo del país para disfrutar el asueto de Semana Santa, sin saber que en el INE no les preocupó, ni seguramente se tomó en cuenta, la fecha en que los candidatos a cargos de elección arrancarían formalmente sus campañas.

Y es que ni las precampañas ni las intercampañas electorales, previas en las que en vez de propuestas serias, viables y confiables, prevalecieron acusaciones, descalificaciones y ataques entre los contendientes por la Presidencia de la República, lograron llamar la atención de millones de potenciales electores.

La inclusión de Ximena Puente como candidata plurinominal del PRI a diputada federal es un severo revés a la credibilidad y autonomía del Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de Datos, cuya confianza ciudadana, además de las obvias críticas que habrá, ya propició que empezara a ser muy cuestionada, aun al interior del mismo organismo.

Más aún, ante esa nominación y las consecuencias que tendrá, Francisco Javier Acuña, actual titular de ese organismo, pidió al Congreso de la Unión frenar el “chapulinismo”, que establezca una cláusula que obligue a que los comisionados del INAI esperen un tiempo, al concluir su gestión,  antes de saltar a un cargo de elección, como está establecido en los casos de consejeros y magistrados electorales.

Dijo que aun cuando hoy no existe impedimento alguno, considera que debe establecerse en el artículo 55 constitucional una prohibición a que un comisionado de ese organismo pueda renunciar para de inmediato aceptar una candidatura a un cargo de elección.