Pero que necesidad

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Por:

Ulises Castellanos

Esta semana se presentó un nuevo caso de “alteración” digital en una fotografía periodística. No es la primera vez que pasa ni al parecer será la última, pero esta vez se trató de una imagen del fotógrafo mexicano Narciso Contreras, quien recién fue reconocido con el Premio Pulitzer del año pasado.

Aunque claramente la clonación de pixeles que realizó no altera fundamentalmente el contenido informativo de la imagen, el tema a debatir es sobre la ética y la credibilidad de los periodistas, fotoperiodistas, agencias y medios de comunicación. Eso es lo que en realidad está en juego.

La gente está harta de que le quieran mentir.

Narciso estudió filosofía en la UNAM y fotografía en México, empezó tarde en el mundo periodístico pero arrancó pisando fuerte, primero en nuestro país y luego en el extranjero.

Resulta que la agencia AP lo exhibe esta semana por alterar digitalmente una de sus imágenes y, como consecuencia, esta agencia internacional decidió romper toda relación profesional con él.

El boletín firmado por Santiago Lyon, desde las oficinas centrales en Nueva York es devastador y ya ha sido ampliamente difundido.

Aquí vale la pena decir que la AP ya había pasado en 2011 por otro caso similar de retoque digital no permitido, por el fotógrafo (también mexicano) Miguel Tovar, quien borró su propia sombra en una fotografia. O por mencionar otro caso célebre, en 2003 el fotógrafo Brian Walsky, quien trabajaba para Los Angeles Times, decidió alterar una foto sumando dos imágenes en situaciones distintas, y se volvió políticamente abrumadora.

Santiago Lyon es Vicepresidente de la AP, Director Mundial de Fotografía de la misma agencia y quizá uno de los fotógrafos ejecutivos más poderosos del mundo, y el mejor colocado dentro del organigrama de cualquier agencia internacional.

Narciso cometió un error absolutamente innecesario, decidió “desaparecer” de la parte inferior izquierda una cámara de video que se metía a la toma y sustituirla por unas piedras clonadas de la misma toma.

Todas las agencias en el mundo y los diarios en Europa y Estados Unidos son muy claros en el tema de “manipulación” digital: simplemente está prohibido.

Aquí un párrafo de lo que dice la agencia AP en su manual de estilo interno sobre este tema:

“Las imágenes de AP siempre deben decir la verdad. No se debe alterar o manipular el contenido digital de una fotografía de cualquier manera. El contenido de una fotografía no debe ser alterada en Photoshop o por cualquier otro medio. Ningún elemento debe ser digitalmente sumado o restado de una fotografía”.

Narciso es un fotógrafo inteligente con un ojo extraordinario y ha corrido riesgos inimaginables en Siria. Aquí no debe terminar su carrera, pero creo que tendrá que tomarse un tiempo para pensar y reflexionar sobre lo que hizo.

Como él mismo lo expone en una carta pública : “Por favor, tomen mi decisión desafortunada como una lección de oro. La industria será sacudida por un tiempo, pero como parte de la vida, necesitamos el castigo público para enseñar a otros .... “

Nada justifica la alteración o manipulación digital en una imagen periodística, sobra decir que en casi todos los casos documentados, la “idea” parece venir de una presión interna por hacer una toma “más perfecta” de lo que ya es.

Narciso ya tenía un Pulitzer, nadie le iba dejar de recibir imágenes porque se asomaba una cámara de video, nadie.

Lo que está en juego no sólo es un tema ético para las agencias, ya que también subyace un asunto comercial. La AP le está diciendo a sus miles de clientes en todo el mundo: “no se preocupen, si detectamos una mentira, seremos implacables con quien sea”, y claro que lo son.

Los periodistas valemos por nuestra ”credibilidad”, y con eso no se puede jugar.

La AP manda un mensaje contundente a sus cientos de fotógrafos en todo el planeta: “no alteren sus fotos por ningún motivo”.

A Narciso lo conozco desde años, es mi amigo y no pretendo sumarme al linchamiento social que ya se ha dado esta semana. Pero es muy importante hablar del tema.

Ojalá que aprenda de esta dura lección, y que pronto podamos volver a ver esa

talentosa mirada de nuevo sobre el campo de batalla.

Ojalá.

Twitter: @ulysses68