Póker de intolerantes

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • Valeria-Martija

El presidente electo de EU, Donald Trump, ha seleccionado a personalidades controvertidas para ocupar las posiciones más relevantes de su gabinete.

Primero, el senador Jeff Sessions, quien ha sido uno de los legisladores que se han mostrado más duros frente a los problemas de los migrantes. El Presidente electo piensa que su perfil es ideal para ser el procurador general. Esto, no hace sino anunciar la judicialización de la situación de los migrantes y posibles violaciones sus derechos inalienables.

Segundo, Mike Pompeo estaría al frente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA); Pompeo es famoso por estar en favor de la tortura y del espionaje; fue patrullero de la cortina de hierro y defensor de Guantánamo. Pompeo no conoce de dignidades pero sí de atrocidades.

Tercero, Michael T. Flynn sería el asesor de Seguridad Nacional; un exdirector del Pentágono que desprecia las labores de inteligencia tecnológica y que privilegia las vía de tortura. Además, desde hace 15 años se ha mostrado en contra del Islam.

Por si esto fuera poco, todo indica que Jerry Falwell Jr. estará al frente de los asuntos de educación. Falwell es presidente de Liberty University, conocido líder religioso que respalda al creacionismo.

La controversia entre evolucionistas y creacionistas es añeja en la política americana; se trata de la pregunta clave hacia los candidatos para saber si gobernarían de la mano de la ciencia o siguiendo los preceptos de la fe. Sin embargo, desde 2014 el propio Papa Francisco señaló que para él no hay incompatibilidad entre el creacionismo y la evolución; para el pontífice actual, “la evolución y Dios no son excluyentes”.

Pero para el rector Falwell Jr., sí. No sorprende, pues, que la universidad que dirige ocupe el lugar 287 en el National Universities Rankings. Lo que sí es de extrañar es que un presidente deje de utilizar el mejor talento disponible; me cuesta trabajo creer que Christopher L. Eisgruber, rector de la Universidad de Princeton; Drew Faust, rectora de la Universidad de Harvard; o Robert J. Zimmer, rector de la Universidad de Chicago, no hayan sido mencionados siquiera.

Así, todo indica que a partir del 20 de enero de 2017 tendremos un póker de intolerantes al frente de la nación más poderosa del mundo: un antiinmigrante, un torturador, un islamofóbico y un fideísta ignorante, todos bajo el mando del sulfurante Donald Trump. ¿Qué irán a enseñar a los niños?

¿Cómo enfrentarán la crítica de los medios? ¿Qué será de la cultura de los derechos humanos?

Mucho me temo que es el final del mundo como lo conocimos; pero nuestro trabajo es reconstruir la realidad que queremos, desde hoy hasta el fin de nuestras vidas. ¿Por qué? Porque es lo que merecemos, ni más ni menos.

No nos engañemos, pues. El Presidente electo no es un pragmático, ni un negociador, ni un hombre de negocios.

valeria.lopez@anahuac.mx

Twitter:@ValHumanrighter