Polémica en la conservación

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • Pacotest

“ Las artes son el medio más seguro para eludir al mundo; las artes son el medio más seguro para unirse a él.”

Franz Liszt

La enorme riqueza patrimonial que poseemos en México, con ejemplos únicos de arquitectura de calidad, representativa de las distintas etapas de la historia de nuestro país, nos confiere la gran responsabilidad de ocuparnos celosamente de su conservación.

Por eso, a través del tiempo, nos hemos dado a la tarea de establecer mecanismos de protección, técnicos y jurídicos, así como de estudiar procedimientos de restauración, que nos garanticen la salvaguarda de nuestro patrimonio edificado, tan importante para el desarrollo de nuestra identidad nacional y sentido de pertenencia

Hoy en día, para rescatar nuestro legado arquitectónico en proceso de deterioro, normalmente este se interviene conforme a principios acordados en las varias convenciones que se realizan periódicamente en todo el mundo con el tema de restauración. En estas reuniones de especialistas se establecen criterios y conclusiones de los cuales surgen lineamientos de intervención en los monumentos, en algunos casos reiterativos, dogmáticos y contradictorios. También en ocasiones se plantean criterios muy rígidos, y se establecen fórmulas y estándares de aplicación generalizada, desconociendo que prácticamente todos los inmuebles históricos son diferentes y que cada proyecto de rehabilitación es único y tiene sus propias características.

En este sentido, hay dos grandes temas relativos a las acciones de conservación de la arquitectura patrimonial, que invariablemente generan polémica y confrontación; ambos en relación tanto de la ética profesional de los especialistas en la materia, como de sus propuestas de intervención en edificios históricos. Estos son, por un lado los lineamientos convencionales de conservación, en los que se basa un arquitecto restaurador, y por otro los criterios innovadores que este asume para justificar su propuesta de intervención, ya sea en el caso de una ampliación, modificación, o bien en la readecuación de uso de inmuebles patrimoniales

Probablemente estas discrepancias en los criterios de intervención para conservar o restaurar un monumento histórico-artístico, son motivadas por la falta de un marco teórico sólido que respalde la regulación y la normatividad en la materia. Como se dijo con anterioridad las acciones de conservación pueden ser de corte tradicional o bien propuestas de vanguardia, pero invariablemente generarán polémica, en tanto exista una carencia generalizada de conocimientos en la temática y falta de sustento teórico en las intervenciones en los monumentos históricos que son el orgullo de todos los mexicanos.

Habría que discutir si la aplicación estricta de estos principios convencionales de conservación puede ser perjudicial para un monumento, o bien por el contrario, si cierta flexibilización de estos puede ser un factor decisivo para su rescate y su reincorporación al servicio de la sociedad. Independientemente de las consideraciones anteriores, hay que reconocer que la polémica siempre estará presente, alimentada por el carácter subjetivo de los criterios aplicados en la conservación de monumentos, provocando críticas constantes de la prensa, de las redes sociales o de algún partido político oportunista.