Precios libres y sueños rotos

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Por:
  • Carlos Urdiales

La Hacienda pública nacional nos prepara para un 2017 incierto. La ausencia de certezas es veneno puro para las proyecciones económicas aquí y en China.

Hace dos meses, analistas estimaron que cuando los precios de las gasolinas se liberen a partir de enero, los costos podrían incrementarse hasta 10 por ciento.

Pero hace 60 días esos analistas no sabían que Donald Trump sería presidente de Estados Unidos, ni que la paridad peso-dólar se deslizaría otro 9 por ciento, o que los precios del crudo subirían más de 15 puntos.

Esa volatilidad financiera de la que tanto nos han hablado los secretarios de Hacienda y el gobernador del Banco de México no cesa, al contrario, en el panorama global cada semana aparece un factor, nuevo o complementario, que hace más difícil cualquier proyección.

La realidad es que las expectativas económicas, al menos para México, van a la baja, tendencia dolorosa pero real, desde instancias como el FMI o Banco Mundial, hasta consultores privados, los expertos recortan sus pronósticos de crecimiento para 2017.

Con esa realidad sobre la mesa, la SHCP decidió no subsidiar más los precios de gasolinas y otros combustibles a partir del 1 de enero. El 10 por ciento de incremento que los expertos consideraron hace dos meses se ha quedado corto. Veinte por ciento consideran ahora otros analistas.

Magna, Premium o Diésel costarán más, primero en el norte, por regiones, según las circunstancias de almacenamiento y distribución, dependiendo de dónde vengan esos combustibles, considerando precios y origen de otros insumos, la consecuencia será un incremento liso y llano en sus precios.

Después, mayor presión inflacionaria en la cadena productiva nacional.

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) ha realizado estudios sobre cómo y en dónde repercutirá primero la liberalización de precios. Pemex y Hacienda no tienen margen financiero para evitar lo que sabe bien el gobierno, provocará malestar social generalizado y será, en términos políticos, un golpe serio para el proyecto de gobierno basado en las reformas y sus beneficios.

En la adelantada efervescencia sucesoria, los opositores al PRI saben que los aumentos en precios y las rebajas en expectativas de crecimiento, empleo y bienestar, les dan réditos electorales casi inversamente proporcionales en sus encuestas, popularidad y proyecciones demoscópicas.

Margarita Zavala ofrece regresar a los militares a los cuarteles de donde su esposo los sacó hace 10 años. Andrés Manuel López Obrador ha dicho que, si él gana, los precios de las gasolinas no costarán más de lo que valen en Estados Unidos.

Los precios libres rompen sueños y bolsillos. Ilusiones de un proyecto económico nacional que no ha tenido circunstancias ni tiempos a su favor. Economías familiares para quienes 2 o 3 pesos más por litro de combustible en cada carga, hacen un antes y un después.

urdiales@prodigy.net.mx

Twitter: @CarlosUrdiales