¿Qué es la brecha de producto?

Puebla tendrá unidad de análisis del crimen
Por:

Imaginemos que tenemos un lápiz en la mano y que trazamos una línea de tendencia a través de los datos del comportamiento de la actividad económica en México. El resultado lucirá como si la economía se comportara siguiendo un sendero de largo plazo pero a veces ubicándose por debajo y a veces por arriba (ver gráfica anexa).

Es decir, como cuando vamos a algun lugar, el camino no siempre es en línea recta -y a veces corremos el riesgo de desviarnos significativamente ante obstáculos en el camino. ¡Y vaya bache que tuvimos en el 2009! Fue tal el desatino, que nos llevó a nuestro segundo mayor desvió negativo respecto a nuestro sendero de crecimiento desde la crisis de 1995.

Precisamente, al desvío usualmente observado entre el desempeño económico y su sendero de largo plazo se le llama “brecha de producto”. En términos económicos, cuando la economía se desvía por arriba de su trayectoria de largo plazo, suelen gestarse periodos de presiones inflacionarias derivadas de un ritmo de expansión en la actividad económica superior a su potencial sostenible de largo plazo. Estos tiempos de “vacas gordas” son usualmente caracterizados por un consumo pujante e inversión abundante.

En contraste, cuando la actividad económica se desvía por debajo de su potencial -por causas tan diversas como errores de política económica, desastres naturales, choques productivos externos, etc. observamos un consumo e inversión deprimidos. Afortunadamente las derivaciones negativas o brechas de producto negativas son menos usuales que los periodos de expansión o brechas positivas.

 Se puede deducir entonces que el reconocimiento del signo y el comportamiento de la brecha del producto de un país es trascendental en el diseño de la política económica: etapas de brechas positivas son asociadas a políticas fiscales y monetarias contraccionistas (menor gasto, mayores impuestos y tasas de interés altas) con la finalidad de “enfriar” la actividad económica y prevenir o contrarrestar periodos inflacionarios y excesos productivos. lo contrario observaríamos en periodos con brechas de producto negativas -políticas económicas expansionistas.

Actualmente, nuestros cálculos nos llevan a concluír que la brecha de producto en México es todavía negativa (como lo ha sido desde 2009). De acuerdo a nuestros pronósticos de crecimiento económico para este año (4.8%), la brecha estaría a punto de convertirse en positiva hacia la segunda mitad de este año. Es decir, le habría tomado dos años a la economía mexicana el superar el “bache” de la gran recesión mundial. En este contexto, creemos que no superaremos en año sin el inicio del desmantelamiento de los apoyos monetarios a la economía local al comenzar a observar mayores tasas de interés.

jvirgenroj@banamex.com