¿Qué está pasando en Cancún?

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • gerardo_garcia

Sucede que aquí la alfombra no soporta el polvo acumulado debajo de ella. Pasa eso que le llaman algunos realidad. Una que no se ha querido ver. Una que no convenía del todo ver. Pero pues una realidad como tal.

Y no hay a otro lado que mirar.

En efecto, el crimen organizado se ha desbordado este año en los principales centros turísticos del país. Sea por la razón que fuese, así sea un "acomodo" entre los cárteles del narcotráfico, las ejecuciones se han desbordado y no se han circunscrito a la periferia de las ciudades en las que se encuentran los destinos que reciben casi tres cuartas partes de los visitantes internacionales que ingresan al país, sino que han golpeado el corazón de las zonas turísticas –apenas el sábado hubo un tiroteo a una cuadra de la Quinta Avenida en Playa del Carmen- generando un impacto mediático negativo y una percepción de peligro que no había sucedido hasta ahora. Ni en Cabos, Vallarta, Cancún o Playa del Carmen.

La nota apareció en la portada del periódico El País ayer. El influyente diario español llevaba como una de sus principales noticias el repunte de la violencia en Cancún, la joya de la corona turística de México, como lo calificó. Una nota que no puede considerársele "tremendista" y que retrata muy bien un momento difícil como es el que se atraviesa.

Reproduzco algunos párrafos:

"…Hoy también los delincuentes han logrado escapar entre el tráfico, pero sirve en bandeja la primera pregunta: ¿Qué está pasando en Cancún? …

… Hasta ahora Cancún se había mantenido aislado de una pandemia de violencia que bate récords en el país. Con más de 2,000 homicidios, el mes de mayo fue el más violento en México de los últimos 20 años. La burbuja sin embargo ha comenzado a pincharse y los tiroteos, antes limitados a la deprimida colonia Bonfil, se viven ya a plena luz del día, en medio de ciudad.

… En el terreno político, los cambios de Gobierno también han alterado el equilibrio criminal y la violencia coincide con la llegada al poder de un nuevo gobernador en Quintana Roo, Carlos Joaquín González, de quien depende la policía estatal, que puso fin a más de 40 años de gobierno del PRI. Su antecesor en el cargo, Roberto Borge, hoy encarcelado en Panamá, está acusado de haber robado varios terrenos frente al Caribe.

Paralelamente, la ciudad de Cancún también tiene nuevo alcalde, del Partido Verde –socio del PRI– de quien depende la policía local, con quien el gobernador está enfrentado políticamente. Desde la toma de posesión de ambos, hace nueve meses, ha habido 70 asesinatos, más del doble que el año pasado".

El gobernador Carlos Joaquín y el alcalde Remberto Estrada han negado que haya descoordinación y rechazan que haya conflictos. Lo cierto es que sí han existido desaveniencias entre ambos y más aún, lo real es el incremento de la violencia. El alcalde de Cancún tiene como secretario de Seguridad a un militar que fue puesto ahí desde la Federación. La policía municipal, en efecto, no tiene el control sobre el narcomenudeo ni las facultades para atender delitos federales.

Pero más allá de sí hay o no conflictos entre ambos, lo cierto es que la situación ha venido saliéndose de control y el riesgo para el destino y la ciudad es mayúsculo. Hasta ahora no se ha registrado una afectación en la llegada de visitantes y para este verano se espera una ocupación que rompa récords en los destinos del Caribe Mexicano. Es verdad igual que no ha habido afectación a los turistas de manera directa. Pero la afectación está latente. El turismo es una industria muy frágil y la violencia es el principal inhibidor para los viajeros. Aquí no se trata de política. No hay tiempo para enfrentamientos. La portada de El País es resultado de una realidad que debe alertarnos.

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