Sábado 11.07.2020 - 11:50

Que ora si toca en Huehuetoca

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Mauricio Flores

El proyecto fue aprobado por la Unidad de Inversiones de la SHCP, que encabeza Luis Videgaray; la SCT, de Gerardo Ruíz Esparza, autorizó ampliar la concesión; los inversionistas privados del Tren Suburbano están dispuestos a invertirle. La pregunta es ¿y cuando empieza la obra que llevará ese sistema de transporte masivo de Cuautitlán hasta Huehuetoca?

La obra en cuestión costaría unos dos mil 300 millones de pesos: cerca de mil 500 millones de pesos en infraestructura y estaciones que pasarían entre las densamente pobladas zonas de Teoloyuca y Coyotepec, y otros 800 millones de pesos en los trenes. En el primer año de operación se calcula agregaría 80 mil viajeros diarios al actual sistema de trenes que dirige Max Zurita  y añadiría hasta 120 mil en el segundo. Para el gobierno, socio al 49 por ciento del Tren Suburbano, el incremento de tráfico le permitiría acelerar el beneficio social y económico de la obra, aunque se reconoce que cerca de 70 por ciento de la inversión en sistemas de trenes de cercanías es —independientemente de su alto beneficio en el desarrollo interurbano— a fondo perdido. En todo el mundo así sucede, incluido el Metro de Londres, cuya tarifa reducida en promedio diario equivale a 227.74 pesos mexicanitos y aun así requiere subsidio. Antonio Gramsci no se equivocó.

Los socios privados del Suburbano, IAMSA que lidera Roberto Alcántara y CAF de José María Baztarrica están dispuestos a invertir su parte alícuota. El estado, en principio, también entraría mediante Fonadin, que lleva Antonio González, aunque necesitará hurgar bien y justificar mejor para el recortado presupuesto de 2016.

 Privatización de mentiritas. Un contingente no menor (esmirriada, pero relevante informativamente pues los sábados no ponen ni los maestros de la CNTE de Rubén Núñez) de trabajadores del sector público de salud se manifestaron contra la “privatización” ya fuera del IMSS, que encabeza José Antonio González, el ISSSTE, que lleva Luis Antonio Godina y del Seguro Popular. Fue una demostración de fuerza —puesta al servicio de quien la quiera rentar, como AMLO— de segmentos de sindicatos, agrupaciones, sociedades y uno que otro contubernio que temen perder influencia en los servicios de subrogación para ampliar la atención a enfermedades crónico-degenerativas. Eficientar el gasto público siempre pisa callos.

 Contra el sufrimiento canino. Y fueron más de 13 millones de pesos que en su versión 88 recaudó Movimiento Azteca para costear la esterilización de unos 13 mil perros en condición de calle (y de familias de escasos recursos) así como miles de vacunas antirrábicas en la capital. El Grupo Salinas, de Ricardo Salinas, busca así triple beneficio de disminuir el sufrimiento animal, apoyar la lucha contra un problema de salud pública y estimular sentimientos nobles hacia nuestros fieles amigos.

mflores37@yahoo.es

Twitter: @mfloresarellano