Domingo 29.11.2020 - 10:19

Retos frente a las pérdidas

Riesgos y oportunidades de la soledad
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A quién no le gustaría una vida sin pérdidas, dolor, sufrimiento, enfermedad, desastres naturales y muerte. Cualquiera daría lo que fuera por garantizar una existencia libre de tragedias. El sinsentido de las muertes y la destrucción que han azotado al país en estos días es un recordatorio, uno más, de la fragilidad de la vida, de la impermanencia radical de la materia, de la insoportable levedad del ser. Sin embargo, es necesario olvidarlo para vivir con entereza y un poco de calma, aunque la realidad haya golpeado a todos con violencia.

Para algunos la vida pierde sentido: ¿Para qué existimos si un día cualquiera podemos morir aplastados? ¿Cómo creer en la existencia de un Dios que permite la muerte hasta de los niños?

Pero hay que seguir adelante y aferrarse a la vida para que no triunfe la muerte:

1.Sobreponiéndose al dolor emocional que paraliza: El impacto inicial es inevitable y puede sentirse como una realidad irreal de la que no es posible escapar y dentro de la que es imposible pensar o funcionar en lo más elemental. El tiempo ayuda y hay que encontrar formas de atravesar las primeras horas, días y semanas de dolor agudo.

2.Ajustándose a los cambios en la vida diaria: la pérdida y el duelo cambian casi todas las rutinas. Quizá murió un hijo, un amigo o se destruyó la casa. Es necesario aceptar los cambios indeseados para empezar el proceso de encontrar nuevas formas de vivir y de ser que sustituyan a las anteriores.

3.Replanteándose la identidad: el espejo refleja la imagen de un extraño. No existe más la persona previa a la tragedia, que estaba definida por el lugar donde vivía, por los hijos que tenía, por el lugar donde trabajaba o por la capacidad de caminar. Será necesario replantear quién se es y cómo mostrarse frente a los demás. Reconstruir la identidad es alcanzar la paz con el nuevo yo y la nueva vida.

4.Reconstruyendo las relaciones: la tentación de aislarse es frecuente. Para recuperarse, es necesario reconectar con la gente amada que sigue viva y formar nuevas conexiones a partir de la nueva realidad.

5.Ajustando el sistema de creencias: buscar el sentido de las experiencias es un impulso humano inevitable. ¿Para qué pasó? ¿Por qué a mí? ¿Por dónde seguir?

La forma de entender cómo funciona el mundo es personalísima. Cada uno tiene un conjunto de creencias a través de las cuales observa la realidad. La pérdida hace que se resquebrajen, que todo lo que se creía saber ahora se cuestione. El reto es dar sentido a lo que pasó para poder ajustar este sistema de creencias. Para florecer de nuevo, ha de encontrarse dentro un camino que dé significado a los acontecimientos y descubrir nuevas razones para seguir vivos.

Enfrentar y superar estos 5 retos es una alternativa para sanar las heridas psicológicas. Cada quien a su ritmo. Cada quien desde su irrepetible lugar en el mundo.