Rodolfo Torre, las dudas

Guerrero refuerza seguridad
Por:
  • larazon

El asesinato de Rodolfo Torre Cantú, candidato de la coalición PRI-Verde-Panal al gobierno de Tamaulipas es un abierto reto al Estado mexicano, a sus instituciones.

Y una clara muestra de que “la ridícula minoría’’ tiene capacidad de fuego suficiente y márgenes de impunidad amplísimos como para asesinar sin mayores contratiempos a un candidato a gobernador.

A horas de ocurrido el asesinato del candidato y cinco de sus colaboradores, no queda claro si es que la escolta que debía tener repelió la agresión y por qué no viajaba en una camioneta blindada.

De hecho, poco y nada han colaborado las autoridades de Tamaulipas para aclarar las dudas respecto a la mecánica de los hechos; ni siquiera el propio gobernador Eugenio Hernández pudo informar cómo es que su amigo resultó muerto en una emboscada en una de las vías más transitadas de la capital del estado.

La muerte de Torre se suma a la larga lista de atentados en contra de políticos de distintos partidos y de muy variados puestos en administraciones estatales o municipales.

Ahora, después de los lamentos, habrá que reconsiderar si la estrategia de combate al crimen organizado; no porque se pida que se abdique de esa responsabilidad, sino por que a la luz de los resultados claramente se ve que se requiere un corte de caja.

 ¿Qué le pasaba al secretario de la Defensa, general Guillermo Galván Galván, durante el mensaje del presidente Felipe Calderón Hinojosa? El general no dejaba de moverse, aparentemente incómodo, y mantenía la vista abajo. Cuestión de ver el video.

Lo cierto es que pese a la presencia del Ejército Mexicano en Tamaulipas, la delincuencia organizada en el estado sigue haciendo de las suyas.

 Oscar Almaraz Smer, ex secretario de Finanzas y ex Contralor General del gobierno del estado y Manuel Muñoz Cano, ex secretario particular del gobernador Hernández, ex secretario de Desarrollo Social del gobierno del estado y coordinador de la campaña de Rodolfo Torre suenan como los más probables sucesores del candidato asesinado ayer.

Almaraz es diputado federal y cercano al gobernador; Muñoz Cano también es de los cercanos al gobernador.

Es hijo del diputado federal desaparecido Manuel Muñoz Rocha, acusado del homicidio intelectual de Francisco Ruiz Massieu, en aquel aciago 1994.

Y aunque durante su carrera política se ha desligado de los actos supuestamente cometidos por su padre, es un sino que ha cargado por 16 años en cada puesto que ha ocupado.

Hoy la dirigencia del PRI, incluidos los 19 gobernadores, se encontrarán en Ciudad Victoria para analizar los pasos que seguirán y el nombre del sustituto de Torre Cantú. Porque ya lo dijeron, habrá elecciones pese al homicidio a menos que el Congreso local sesione de manera extraordinaria y modifique la Constitución del estado para cambiar la fecha de la elección, algo que se antoja difícil.

engranev@yahoo.com.mx

Twitter: @adriantrejo