Tamaulipas, un secuestro más

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Por:
  • javier_solorzano_zinser

No quedan claras las condiciones en que se dio la liberación del futbolista Alan Pulido. Lo bueno es que está en libertad y que Tamaulipas de cara a la elección del domingo se quitó un peso de encima.

El delantero del Olympiacos lleva un buen rato en medio de un engorroso litigio profesional con la UANL. El centro es la propiedad de la carta del jugador: Pulido asegura que es suya y se ha defendido en todas las instancias posibles, en México y fuera del país.

El tamaulipeco está imposibilitado por un singular acuerdo de los dueños del balón para jugar con la selección y con algún equipo nacional; por cierto, las Chivas aseguran que van mano en cuanto se pueda. Mientras esto sucede Pulido se dedica a meter goles en Grecia, donde sí puede jugar.

Quienes lo raptaron sabían a quién llevaban y en la que se metían. Todo indica que fueron Los Zetas; es su zona y difícilmente se hace algo sin ellos.

El caso Pulido no cuadra del todo. No queda claro cómo es que Alan pudo hablar por teléfono y encontrar de manera inmediata, en medio de una situación extrema e inaudita, a dónde hablar y además dar su ubicación en plena noche.

Para el periodista Humberto Padget, autor del libro Tamaulipas. La casta de los narcogobernadores: Un eastern mexicano, el secuestro efectivamente se pudo haber efectuado, de lo que duda es de lo que se cuenta sobre el desenlace.

Plantea que las bandas de plagiarios se han “profesionalizado” y difícilmente cometen errores, como los que se han señalado. Después de dos o tres secuestros se les puede identificar, los servicios de inteligencia tienen los elementos, empezando por las huellas.

Nos dice Padget que “ve factible” una negociación en función de la importancia del personaje y de la relevancia que tienen las parejas elecciones del domingo. El desenlace no me parece “ni veraz ni verosímil”.

A estos cuestionamientos se sumó Isabel Miranda de Wallace, de Alto al Secuestro. Dijo que las autoridades no liberaron a Alan, que fue el mismo jugador quien se “autoliberó”. Lo que es un hecho es que no hay duda de que el futbolista de Ciudad Victoria fue plagiado, las preguntas y las dudas vienen con las versiones sobre el desenlace.

No hablar de Tamaulipas no quiere decir que no pase nada. Estos días la atención se ha centrado en la elección y en el lodazal que se han aventado, con todo y ventilador, PRI y la alianza PAN-PRD.

La descomposición en el estado se viene dando desde hace muchos años.

Según México Evalúa 9 de cada 10 tamaulipecos se sienten inseguros. Los datos reflejan lo que piensa y siente la ciudadanía. El estado lleva décadas de vivir en el límite. El narcotráfico de la mano de gobernantes y cuerpos de seguridad se ha metido en Tamaulipas y, en algún sentido, lo cogobierna.

Alan Pulido atrapó la atención y la solidaridad. Es un futbolista y se sabe que es uno de los nuevos dioses de las sociedades. Es famoso y eso fue suficiente para que el gobierno estatal se sacara la foto.

¿Cuál sería la suerte de un tamaulipeco que fuera secuestrado, pero no fuese futbolista conocido y famoso? Es odiosa la pregunta , mas es inevitable porque lo que viven los ciudadanos no les da respiro y no les alcanza para que en sus vidas haya reacciones como las que tuvieron las autoridades el fin de semana.

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

Zacatecas.

Hemos caminado mucho, hace meses estábamos abajo 20%. David es David y no va a gobernar nadie más: David Monreal, candidato de Morena.

Estamos con ventaja de 10%. Las campañas fueron sucias. Sí a la 3de3, al mando único y a lo que se acuerde en el Congreso en diversidad: Alejandro Tello, candidato PRI-PVEM-Panal.

La elección está en tercios. Hay 20% de indecisos, son votos ocultos. El gobernador debe rendir cuentas, le han tapado sus tropelías: Rafael Flores Mendoza, candidato PRD-PAN.

solorzano52mx@yahoo.com.mx

Twitter: @JavierSolorzano