Tiene cancer hija de Elba

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Una vez más vuelven a aparecer las voces que vaticinan que Mónica Arriola Gordillo, hija de la maestra Elba Esther, no asumirá como diputada en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

Primero se dijo que la legisladora por el Partido Nueva Alianza estaba muy temerosa de trabajar sola en medio de viejos lobos de mar, que le quieren cobrar viejas deudas a su mamá.

Se habló de la corriente de René Bejarano, que acaparó la mayoría de las curules del PRD, y de la propia fracción del PRI, donde uno de los candidatos a coordinarla es el líder de la burocracia nacional, Joel Ayala.

Y todo eso es cierto, pues en el panorama de Mónica no estaba verse prácticamente sola en la ALDF, sino con una bancada de tres o cuatro diputados de su partido que la cobijaran.

Al final solamente quedaron ella y Max Reyes, ex aspirante priísta a jefe delegacional que, si bien es cierto que se alinea con la hija de la jefa, trae su propio juego.

A estos inconvenientes se agrega la terrible enfermedad que incluso durante la campaña electoral la estuvo aquejando y que aún no se sabe si ya superó totalmente.

Mónica fue atacada por un cáncer de mama que le bajó los ánimos y que estuvo a punto de frenar su carrera política, pues en un tiempo pensó en arrojar la toalla.

A sus más cercanos confesó que prefería dedicarse de lleno a atender su enfermedad y, probablemente, regresar a la grilla activa para las elecciones de 2012.

La hija de Elba Esther estuvo recibiendo sesiones de quimioterapia y, quienes conocen de cerca el caso, dicen que por fortuna va muy bien.

Que incluso ya le volvió a salir el cabello que con el tratamiento había perdido, y que se le ve de mejor ánimo, aunque aún no es seguro que vaya a tomar la curul que obtuvo por la vía plurinominal.

Y aunque parezca extraño, a muchos preocupa que la diputada del PANAL se vaya, pues perderían el contacto directo con la maestra, que gustosa estaría de apoyar a quien cobijara a su hija.

La moneda está en el aire y Arriola sigue deshojando la margarita.

CENTAVITOS…

Quienes temían que en Iztapalpa se desatara el caos no estaban tan equivocados. Actualmente hay dos poderes: uno legítimo, con Juanito; otro fáctico, con Clara Brugada. El delegado electo ha sido aconsejado por el PT para no soltar el puesto y el PRD ultra ya dejó claro que utilizará a sus grupos de choque para que se cumplan los acuerdos… En tanto René Arce se truena los dedos, pues a sus muchachos no les cuadran los números del dinero de la delegación que durante nueve años gobernaron. Los Chuchos nunca llamaron a un pacto con otras fuerzas que hoy podrían ayudarlos; fueron soberbios, utilizaron al mismo Juanito y luego lo desecharon, por lo que hoy les quieren cobrar facturas.

jadrian02@yahoo.es

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