Domingo 12.07.2020 - 05:20

Todos podemos ser narcotraficantes

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Bibiana Belsasso

Si usted llega de viaje por avión y descubre que su maleta ha sido alterada o cambiada, no la agarre y dé aviso a las autoridades, así puede aminorar el riesgo de que si su equipaje fue alterado, o las etiquetas cambiadas, se le acuse de narcotráfico.

La reciente detención de Óscar Álvaro Montes de Oca, el 31 de julio en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, acusado de delitos contra la salud por tráfico de estupefacientes, es mucho más común de lo que usted cree.

El sociólogo había viajado a Argentina para vacacionar. Al regresar, tras un vuelo que había hecho escala en el aeropuerto de Lima, Perú, se encontró con una maleta con las etiquetas cambiadas, que no coincidían en peso ni en descripción con la que había documentado antes de sus vuelos, y en la que se encontraban las drogas por las que se le acusó de traficar.

Afortunadamente, para Montes de Oca, su inocencia pudo ser probada y fue liberado la noche del 6 de agosto.

“No puedo narrar el infierno que me tocó vivir. Desafortunadamente el Estado, el sistema actual, hace que todos seamos presuntos culpables antes que presuntos inocentes”, dijo Montes de Oca en rueda de prensa, pocas horas después de ser liberado del penal de Nayarit.

Han ocurrido muchos casos similares a éste. Está el de la maestra Ángel de María Soto Zárate, quien fue acusada de ser propietaria de una maleta con 10 kilos de cocaína. Su maleta no llegó, así que cuando se disponía a abandonar el aeropuerto, recibió una llamada de que ya había aparecido, y al acudir fue detenida por policías federales acusada de transportar droga.

En el 2013, Ernesto de la Torre Carbajal, un contador de la firma Price Water House Coopers también fue detenido cuando llegaba al AICM, porque había una maleta registrada a su nombre con 27 kilos de cocaína.

Por esas mismas fechas, un empresario que viajaba de regreso a la Ciudad de México procedente de Perú, no recibió su maleta. Cuando le quiseron entregar otra que venía a su nombre y, sabiendo cómo operan los traficantes de drogas, no la recibió y dio aviso a las autoridades. En ella encontraron varios kilos de cocaína.

Ésta es una práctica muy común, sobre todo en vuelos relacionados particularmente con Perú. Cuando se documentan se registran varias maletas a nombre de distintos pasajeros y muchas de ellas llevan droga. Se sabe que dejan visible una o dos piezas para distraer la atención de las autoridades y así se ingresa al país mucha droga.

Para lograrlo, existe una colusión entre autoridades de las líneas aéreas y de seguridad de los aeropuertos. Hay que recordar la balacera que se dio en el 2012 en el AICM, cuando en un operativo para detener en flagrancia a dos policías federales, investigados por tráfico de cocaína, terminó en un tiroteo entre miembros de la misma corporación, en el que murieron tres agentes.

En Perú, en junio del año pasado, la policía antinarcóticos informó de la desarticulación de un grupo de narcos que enviaba cocaína al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México desde el aeropuerto de Lima, cambiando maletas de pasajeros por otras valijas que contenían la droga y que no pasaban por las revisiones de seguridad.

La policía detuvo a ocho personas que trabajaban para las empresas Lima Airport Partners LAP, Talma y Transber SAC, todas operaban en el aeropuerto peruano.

Como parte de las investigaciones que llevaron a la detención de estos ocho individuos, también fueron aprehendidos policías que laboraban en la terminal aérea del Perú, y que colaboraban con mafias de narcotraficantes en envíos de cocaína a México y otros destinos.

El informe anual del Gobierno de Estados Unidos, conocido como la ‘lista negra’ de los países productores y distribuidores de droga en el mundo, incluyó en 2014 a Colombia, Bolivia y Perú, como los mayores distribuidores de cocaína del mundo, y algunos estudios colocan a Perú como el número uno.

Para aminorar el riesgo de que algo así le pueda suceder, no pierda de vista su equipaje, por ningún motivo. Tome fotografías de usted y su equipaje con los sellos, candados y su boleto, y mándelas a sus familiares, como referencia. (Incluso al documentar su equipaje también fotografíe a la persona que le atiende en el mostrador). Invierta en buenos candados. La película plástica que ofrecen en los aeropuertos es una opción cara, pero puede brindar seguridad extra a su equipaje. Marque todo el equipaje con la información correcta y completa de los pasajeros, y por supuesto nunca transporte nada que no sea suyo.

Las autoridades tienen la obligación de hacer una investigación exhaustiva para poder controlar este tráfico de drogas por el cual muchos inocentes son culpados.

bibibelsasso@hotmail.com

Twitter: @bibianabelsasso