Turquía, un puente entre Oriente y Occidente que se tambalea

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Después del intento de golpe de Estado en Turquía, orquestado desde el ala militar dirigida por Fetulá Gülen, predicador religioso que se asegura está refugiado en Norteamérica, se han dado una serie de arrestos y dimisiones en el gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan, quien a pesar de haber ganado en las urnas con un 52 por ciento de los votos, mantiene en una fuerte tensión al país, en el que la oposición lo critica por las medidas económicas y el empobrecimiento que hay en buena parte de la población.

Hace unos meses estuve en la plaza central de Estambul, en la cual destaca la maravillosa Mezquita Azul, recinto religioso con azulejos azules y amplios espacios que transmiten tranquilidad y que hasta antes del intento de golpe de Estado lo visitaban miles de personas de todo el mundo, pero esto se ha visto interrumpido ante el temor de más violencia por la inestabilidad social. Ésta es una región tan importante como lo es el país que comparte territorio entre Europa y Asia, un puente ente las ideologías orientales y occidentales.

Ahora el ejército vigila los jardines que separan a la Mezquita Azul de la imponente iglesia de Santa Sofía y una explicación de que este país miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), esté metido en una aguda crisis de gobernabilidad es porque para algunos turcos Recep Tayyip Erdogan es un dictador, mientras que otra parte de la población asegura que es su "salvador". Lo cierto es que ganó en las urnas y ahora mantiene el poder, aunque para ganar el Parlamento ha tenido que convocar varias veces a elecciones. También hay que recordar que en el pasado el ejército turco ya ha intentado controlar el gobierno, específicamente en los años 1960, 1971, 1980, 1997 y ahora 2016.

Las diferencias entre seguidores de Erdogan y Gülen terminaron en un intento de golpe de Estado fallido que le dejó las manos libres al autoritarismo del presidente turc,o para oprimir a sus adversarios. El gobierno ha cerrado medios de comunicación, encarcelado militares y políticos y hay opiniones que afirman que el enfrentamiento ha sido una excusa para oprimir a los detractores del gobierno y actuar por encima de las libertades democráticas. Lo que es cierto es que en Turquía se viven tiempos muy tensos, en el cual se esperan más enfrentamientos sociales en medio de una guerra en contra del terrorismo a manos del Estado Islámico.

Erdogan se convirtió en jefe de gobierno en 2003, en medio de una grave crisis financiera, y puede afianzarse en el poder después de la purga que hace en el sector militar, aunque la tentación de un nuevo golpe está latente.

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@Hector_Badillo