Una apuesta de Mancera

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Manuel López San Martín

Todo gobernante hace apuestas para dejar huella de su paso. Hace algunas semanas, cuando estaban por definirse los cambios en su gabinete, pregunté a Miguel Ángel Mancera cuál quisiera que fuera su legado como Jefe de Gobierno. Aquello por lo que fuera recordado, sí, pero sobre todo, eso que pudiera hacer que su administración trascienda.

Si Andrés Manuel López Obrador, tuvo como columna vertebral de su gobierno los programas sociales, y Marcelo Ebrard apostó por una agenda de libertad, Mancera necesita una bandera para estar —como él mismo lo ha dicho— en posibilidad de competir en 2018, ya sea desde la vía partidista o ciudadana.

Además de hacer hincapié en capital social y en que los programas sociales no sean simple asistencialismo, habló de ordenamiento del espacio público y sobre todo de colocar a la ciudad como símbolo de la modernidad y del futuro.

Pero fue más allá: dijo que no podía haber modernidad sin desarrollo, sin poner en el centro a las personas. En palabras suena deseable, sin duda.

Hasta bonito se oye. El asunto es pasar a las acciones.

Retomo parte de esa charla, porque parece que ese modelo, uno que conjugue modernidad con desarrollo y rescate del espacio público, está por ver luz. Podría apuntalar a Mancera, sí, pero sobre todo podría darle un rostro fresco, y moderno a la capital.  Sí, suena demasiado bueno para ser real, pero no sólo es viable, sino que la decisión de llevarlo a cabo está tomada: en un par de semanas se anunciará el Corredor Cultural Chapultepec.

Para quienes hemos visto renders o maquetas —apenas la semana pasada, el titular de la Agencia para la Promoción de inversiones y desarrollo para la Ciudad de México (ProCDMX) Simón Levy convocó a un grupo de intelectuales, activistas y periodistas, entre quienes estuvieron, Ifigenia Martínez, Rafael Pérez Gay, Héctor de Mauleón, Alberto Ruy Sánchez, Genaro Lozano, Jorge Marín y Roy Campos, para presentarles el proyecto y nutrirlo—, es difícil no simpatizar con lo que se busca hacer. No sólo por lo que implica, sino por cómo está pensado e incluso, cómo está financiado. Y si uno es vecino de la zona, más.

El corredor, pretende la recuperación integral de Av. Chapultepec —de Lieja a la Glorieta de Insurgentes—, mediante espacios verdes, culturales y artísticos. Hoy, esa histórica y neurálgica avenida —que tendría que ser puente entre la Roma, Condesa y Juárez— está sumida entre basura, calles descuidadas, inseguridad, vendedores ambulantes, un transporte público sucio y deteriorado, y ni qué decir del intenso tránsito de una zona por la que a diario circulan miles de vehículos y donde los ciclistas —a pesar de existir ciclovía— son todo menos prioridad.

En torno al proyecto, ya comenzaron a aparecer desde críticos, hasta quienes buscan sacar raja política. Algunas voces incluso ya han señalado opacidad o que el proyecto se decidió en lo oscurito. La realidad es que la construcción fue anunciada desde 2014 a través de la Gaceta Oficial del DF, ante la necesidad de una “calle completa con vocación cultural” en Chapultepec.

Hoy, la avenida cuenta con sólo 9,800 m2 de espacio público y funciona como zona de tránsito, no de destino, como una barrera que separa colonias históricas y ricas en espacios culturales. El corredor será el parque elevado lineal más grande de América Latina, con más de 100,000 m2 de áreas verdes, espacios culturales y zonas recreativas.

Del financiamiento, las sospechas de “intereses inmobiliarios”, qué pasará con los árboles, qué se hará con el transporte público y el comercio informal en la zona y cómo funcionará el corredor, nos ocupamos mañana. Vaya que hay tela de dónde cortar. La clave en el éxito de este proyecto es la participación de los vecinos y la ciudadanía. Otras obras —guardada toda proporción— como Mixcoac han fracasado por mala planeación, poca sensibilidad y nula capacidad operativa. Ojalá no sea el caso. La ciudad merece este espacio.

  Off the record… Vaya que arrancó con el pie derecho la recién estrenada secretaria de Gobierno Patricia Mercado, pero porque se anda distanciando de la izquierda y trae a más de un periodista molesto. Varios actores políticos —incluidos no pocos del PRD— señalan que lejos de llegar a construir, está destruyendo puentes que se habían generado con el GDF. No sólo eso, la queja constante de jefes delegacionales electos de diferentes partidos es que la secretaria no conoce los territorios y no entiende de las problemáticas que le plantean…

 En boca cerrada… “Si bien no soy un experto sí tengo conocimiento práctico de lo que se ha hecho”.

Jesús González Schmal, quien ya ocupó cargos y fue candidato lo mismo del PAN que de MC y Morena, ahora recién estrenado al frente de la Autoridad del Centro Histórico.

Twitter: @MLopezSanMartin