Sábado 19.09.2020 - 23:46

Vienen más provocaciones

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Pablo Hiriart

Lo que ocurrió el viernes en la Universidad Iberoamericana fue organizado y promovido por Morena, el movimiento de Andrés Manuel López Obrador.

Es la punta de lanza de un intento de escalada que llegará tan lejos como las condiciones se lo permitan.

Vendrán persecuciones y acoso adonde vaya Enrique Peña Nieto.

También se intentarán marchas en los estados y en la capital del país, no a favor de su candidatura, sino “contra Peña Nieto”.

Si ese movimiento prende y logra arrastrar a un sector del panismo, se instalarán de manera permanente en el Zócalo con el propósito de deslegitimar las elecciones.

De lo que se trata es que para el 1 de julio haya un ambiente social tan convulso que estas elecciones se realicen en un clima de anormalidad.

López Obrador, lo hemos dicho desde hace años y él lo ha confirmado a cada paso, no es un demócrata.

Intentó impedir que el ganador de las elecciones pasadas, Felipe Calderón Hinojosa, tomara posesión del cargo. Luego boicoteó el ejercicio del Poder Ejecutivo con un gobierno paralelo que no funcionó.

Algunos de sus más cercanos colaboradores llamaron a deponer al gobierno constitucional y a instaurar un Poder Ejecutivo interino.

En estas elecciones será nuevamente derrotado, esta vez por Enrique Peña Nieto y, como la diferencia es tan apabullante en favor del mexiquense, buscará descarrilar las elecciones de julio.

Hace seis y siete años, cuando un servidor escribía que López Obrador no aceptaría su derrota y trataría de dejar sin efecto las elecciones si perdía, hubo muchos colegas —de buena fe—, que me dijeron que exageraba.

Se equivocaron y admitieron su error. Esta vez va a ocurrir lo mismo, pero la escalada desestabilizadora iniciará antes de las elecciones.

En la Ibero los que agredieron verbalmente a Peña Nieto luego de que éste dialogara con un sector de la comunidad universitaria fueron organizados por Morena.

Nadie dice que sean borregos ni nada por el estilo. Son intolerantes, aupados en la turbamulta que envalentona a los que no tienen argumentos.

Ahí, en la Iberoamericana, hay una célula de Morena que mandó hacer las máscaras y las pancartas con el tema Atenco, convocó a manifestarse, y tiene una agenda.

Nada de eso, ni las máscaras ni las pancartas cayeron del cielo. No fue una protesta espontánea. Hubo, y hay, agenda.

Esa agenda no es propia ni es autónoma.

Las provocaciones se van a seguir dando ahí adonde vaya Peña Nieto.

Es la agenda antidemocrática de López Obrador. Se trata de hacer crecer “el movimiento” y, de ser posible, reventar las elecciones.

¿Exagero? No. Igual que hace seis años, no hay una coma de exageración. Lo veremos en breve.

phl@3.80.3.65

Twitter: @phiriart