Volando bajo

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Por:

Bibiana Belsasso

El pasado 16 de mayo era esperado por muchos, el día en que sería enviado al espacio el satélite Centenario, el cual formaría parte de la tecnología satelital que, entre otras cosas, es utilzada para llevar Internet a localidades rurales en donde no hay acceso a otras redes de comunicación. Los sitios y comunidades que son beneficiados principalmente por esta tecnología son aquellos que cuentan con entre 500 y dos mil 500 habitantes, en alta o muy alta marginación, y cuyas localidades son de díficil acceso.

Esta tecnología es la única forma en que se puede dar la conectividad en más de 250 mil puntos del país. Ahora, tras la explosión del Centenario, una parte importante de tecnología prometida para el 2018, tardará por lo menos tres años para ser reemplazada exitosamente.

Este satélite forma parte del programa Mexsat, cuyo fin es satisfacer las necesidades de comunicaciones del país, tanto de seguridad nacional como de conectividad, colocando a México a la vanguardia en la industria satelital. Centenario era el complemento del satélite Bicentenario, que fue puesto en órbita en el 2012, ,y del satélite Morelos III, que se intentará mandar al espacio en octubre próximo.

A ocho minutos de haber despegado, el cohete ruso Protón-M, portador del satélite Centenario, presentó una falla en la tercera fase que impidió que dicho satélite se separara del cohete, lo cual provocó su destrucción. Los restos, se cree, cayeron en Siberia. La falla fue informada por la International Launch Services (ILS), empresa norteamericana contratada en febrero de 2012 para el lanzamiento y puesta en órbita del satélite, y subsidiaria del Centro Espacial Ruso Khrunichev.

El lanzamiento del Centenario estaba previsto, en un primer momento, para el pasado 29 de abril, pero fue pospuesto debido a que Boeing, empresa fabricante del satélite, decidió realizar estudios extra al aparato luego de detectar “una irregularidad” en uno similar.

El 13 de mayo la SCT anunció que Boeing determinó que el aparato presentaba condiciones óptimas de funcionamiento, por lo que se programó el nuevo lanzamiento para el día 16.

La empresa rusa encargada de lanzar el satélite ha puesto en órbita más de 80 cohetes Protón, desde 1995, la gran mayoría con resultados exitosos, pero en los últimos tiempos ha tenido problemas con algunos lazamientos. Y sí es una pérdida económica fuerte, pues un satélite como el Centenario tiene un costo de aproximadamente seis mil millones de pesos. Pero éste está asegurado en su totalidad. Si se hubiera rescindido el contrato con la empresa rusa, México hubiera tenido que pagar 60 millones de dólares.

Lo más grave de la explosión del satélite Centenario es que para tener el reemplazo en órbita tomará más de tres años. Boeing tardará entre 36 y 38 meses en reponer el satélite, proceso que iniciará una vez concluidas las investigaciones que determinen el origen de la falla de la misión; y no hay que perder de vista que el reemplazo, una vez lanzado y puesto en su posición orbital, tardará otros 10 meses en iniciar operaciones.

El satélite Centenario tiene un aparato gemelo que es el Morelos III, el cual será lanzado el 22 de octubre desde Cabo Cañaveral por la empresa Lockheed Martin Commercial Launch Services.

De ser exitoso el lanzamiento del Morelos III empezará a trabajar en comunicaciones móviles, mientras es puesto en órbita su satélite hermano, ya que o uno es respaldo del otro, para operar en las bandas L y Ku. En el 2012 fue puesto en órbita el satélite Bicentenario, por la empresa Arianespace, SA. Es un satélite para comunicaciones fijas que operará en las bandas C y Ku extendidas, y ya está funcionando de una forma muy efectiva.

Pero hay que esperar a que los dos nuevos satélites entren en funcionamiento.

Con lo rápido que está avanzando la tecnología, esperar tres años para tener nuevo satélite Centenario en operación es una eternidad. Por lo pronto, con este accidente, tener la conectividad prometida para el 2018 será prácticamente imposible.

bibibelsasso@hotmail.com

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