Jueves 1.10.2020 - 07:18

Y si gana Hillary

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Nos la hemos pasado pensando en escenarios que parten del triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de EU el 8 de noviembre. Las razones tienen qué ver con la posibilidad real de que eso pase y con las consecuencias que traería a Estados Unidos, México y el mundo el eventual triunfo.

Trump pasó de ser una ocurrencia, y quizá hasta una broma, a convertirse en una amenaza que lleve a EU a dar pasos atrás en su historia y desarrollo.

No es sólo el hecho de que Trump crea que el mundo empieza y termina en la Unión Americana, sino que bajo su presunto mandato ésta regrese a conceptos que se suponen superados, al menos en el papel, como la cerrazón económica y sobre todo el racismo y la discriminación. Son retrocesos en la historia de EU, los cuales de paso se llevarán al mundo en el paquete.

Son riesgos visibles que, además de llamar la atención en el mundo, en EU han prendido los focos rojos de amplios sectores. No sólo los demócratas y los propios republicanos se han estado manifestando contra Trump, también artistas del muy sobrevalorado Hollywood han buscado hacerse ver con memes o videos. Lo último que vimos, que está para verse, es a Robert DeNiro, quien con cara de mafioso italiano dice que le quiere “pegar en la cara a Trump”.

Da la impresión de que el globo del vulgar magnate se está desinflando. Sin dejar de atender la beisbolera frase de Yogi Berra: “esto no se acaba hasta que se acaba”, Hillary Clinton ha tomado una delantera que puede terminar por ser definitiva.

A partir del segundo debate, y sobre todo por las grabaciones que le hicieron a Trump en las cuales se expresa de manera grosera, para decir lo menos, sobre las mujeres en una “conversación de hombres”, según dijo, la balanza empieza a decantarse por la demócrata.

En los dos debates Hillary ha tenido particular cuidado en pasar por alto todo lo que tiene qué ver con México. Dentro de los temas centrales para Trump está nuestro país. Ha lanzado en varias ocasiones el anzuelo y Clinton no ha mordido éste aunque en otros asuntos se ha dejado provocar; su silencio respecto a México es el mensaje.

Si la tendencia favorable hacia la demócrata se mantuviera más nos vale que vayamos pensando en cómo puede irle al país y al gobierno con Hillary en la Casa Blanca. El inquilino de Los Pinos va a tener que buscar una profunda operación cicatriz para que el desaseado e imprudente caso Trump en Los Pinos pueda ser olvidado; se ve difícil que pueda ser posible. EU con nueva presidenta va a llevar por lo menos durante un tiempo al país a un segundo plano, veremos cuál es el costo de esto.

Es evidente que por más que desde el gobierno de Peña Nieto se esté buscando un acercamiento con Clinton, hasta ahora la operación ha sido francamente inútil. Las molestias están más que en la candidata en su equipo, según Los Ángeles Times. El gobierno mexicano se metió en un hoyo y no hay quién le ayude a salir de él.

Hillary Clinton va a enfrentar internamente una serie de problemas que nos van a pegar colateralmente. Va a tener que llevar a cabo su propia operación cicatriz, lo que significa atender los muchos planteamientos de Trump que tuvieron eco y respuesta por parte de un importante sector de la población de EU.

Clinton tiene como primer deber revisar su relación con los que no piensan como ella, los cuales no pueden ser pasados de largo. Debe gobernar para ellos porque en ello puede ir la propia vigencia de su gobierno.

Antes que voltear al sur va a tener que diseñar una estrategia para cohesionar a la cada vez más dividida sociedad estadounidense. México está en segundo plano, lo está por diversas razones pero también porque el gobierno nos mandó para allá con su lamentable imprudencia con Trump.

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

El debate fue trágico. Entre insultos no se discutió nada. Con mucha vergüenza vimos cómo los candidatos se peleaban. Debemos decir que la gente ve con asco lo que pasa, quien gana es el abstencionismo: James Petras, sociólogo EU.