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Un embate del español Édgar Méndez sobre Talavera, ayer, en el Azteca. Foto: Mexsport
Un embate del español Édgar Méndez sobre Talavera, ayer, en el Azteca. Foto: Mexsport

Imparables. ¿Quién osa detener a La Maquina? Cruz Azul no detiene su marcha; si bien ayer no mostró una de sus mejores versiones, con poco le bastó para confirmar su liderazgo y llegar a los 16 puntos, pasando, por la mínima, sobre los Diablos Rojos del Toluca, en un cotejo que fue bastante triste en el primer tiempo y una segunda mitad más sustanciosa. Un gol de Martín Cauteruccio, al 35’, bastó para que los celestes se quedaran con el triunfo.

Los Diablos fueron a la cancha del Estadio Azteca a proponer; sin embargo, Cruz Azul está jugando un futbol que no se descompone partido a partido. La organización es el común denominador en los Celestes; el balompié que despliegan funciona cual reloj suizo, ya sea a la defensiva o a la ofensiva.

Si bien los del Estado de México intentaron presionar durante los primeros minutos, con hombres como Rodrigo Salinas, William y Antonio Ríos desde el medio campo, dejando el ataque para Luis Quiñones, Luis Mendoza, Ernesto Vega y Enrique Triverio en su ataque; los servicios fueron constantes, pero la zaga de La Máquina cortó todas esas inspiradas llegadas.

Pero apenas pasó el minuto 10, los pupilos del técnico portugués Pedro Caixinha se deshicieron de todo descuido, se distribuyeron bien y ganaron cuerpo en su juego. Pablo Aguilar, Julio Domínguez, José Madueña y Adrián Aldrete, desde la zaga, adelantaron su juego, dejando su línea defensiva casi en el medio campo; apenas unos metros adelante, Rafael Baca, Iván Marcone y Milton Caraglio se concentraron para jugar compacto metros adelante del corazón de la cancha.

En la punta, Roberto Alvarado, Elias Hernández y el charrúa Martín Cauteruccio buscaron por las bandas y por el centro; tuvieron muchas llegadas claras, pese a la lluvia, la afición se involucró ante la insistencia de los capitalinos; así hasta el 20’, que ante la desesperación de no ver capitalizado esa superioridad, optaron por la relajación.

Para la media hora los dos clubes se vieron envueltos en un juego tibio, con el balón tumbando de un lado a otro, pero sin idea, esperando un error contrario o una individualidad que abriera el marcador. A esas alturas, el timonel argentino Hernán Cristante ya se había visto obligado a adentrar a Adolfo Domínguez, quien sustituyó a Antonio Ríos, debido a una lesión.

No fue hasta el minuto 35 cuando llegó el tanto que rompió el ritmo del partido. La jugada inició por la banda izquierda, desde donde llegó un centro rechazado por la zaga visitante, pero la pelota le quedó a Rafael Baca, quien sacó un tiro potente, pero con la cancha mojada y el movimiento del esférico, el portero Alfredo Talavera no tuvo más que rechazar la redonda; para su mala suerte, la de gajos quedó a placer para Cauteruccio, quien sólo punteó para lograr el tanto.

Así se fueron al descanso y si bien para la segunda mitad el ritmo del partido fue más dinámico, el funcionamiento en las zagas también fue casi perfecto; de ahí que el tablero se resistiera a moverse. Lo Celestes, con su jugador número 7 inspirado, buscó el de la ventaja, mientras que los escarlatas, basándose en un juego más colectivo, respondieron embate tras embate, pero los arcos se cerraron.

  • El Dato: Cruz Azul alcanzó su cuarta victoria en el Azteca; emuló lo hecho en la temporada 84-85.

Cuando el encuentro se le apretaba a los forasteros, el brasileño William Fernando da Silva y el colombiano Luis Quiñones se encargaron de luchar y hacer la labor de sacrificio, recuperando y proponiendo juego.

En la recta final, los Celestes renunciaron al ataque y Toluca insistió de forma tibia, pero no hubo más, el compromiso se había acabado; el tanto de Cauteruccio al 35’ fue la sentencia.

Los Tigres vapulean 4-0 al Veracruz

Tras un partido de muchas emociones, los Tigres de la UANL se impusieron 4-0 ante los Tiburones del Veracruz, con lo que los escualos se mantienen como penúltimos en la general.

El primer tanto fue de Aquino, al minuto 22, el cual llegó cuando el oaxaqueño remató con la izquierda a quemarropa por el centro de la portería, tras un saque de esquina.

Con ese resultado terminó el primer tiempo y en la segunda mitad, André-Pierre Gignac hizo el segundo y el tercero, al 52’ y al 81’. Fue el propio Aquino quien sirvió el centro para que el galo hiciera el 2-0, mientras que Quiñones fue quien colaboró en el servicio para el 3-0.

El cuarto y definitivo fue cortesía del chileno Eduardo Vargas, ya en la compensación, al minuto 91.

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