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Foto: Autocosmos
Foto: Autocosmos

El Mazda 2 Sedán, pese a fabricarse en México desde hace un par de años, no había podido llegar a los distribuidores de la marca en nuestro país, un acuerdo entre la firma de Hiroshima y Toyota lo impedía. La razón oficial era más diplomática y a nivel de mercadotecnia.

El motor de este auto es compartido con su hermano hatchback; es decir, se trata del cuatro cilindros de 1.5 litros con 106 hp y 103 lb-pie de torque. Evidentemente, al ser un motor de familia Skyactiv, la inyección es directa y la compresión es muy elevada, lo que se traduce en un motor que sube de vueltas con facilidad, presume de una curva de par bastante plana y amplia.

La trasmisión es automática de seis velocidades con modo manual, cuenta con modo manejo Sport y gracias a su peso de apenas 1,104 kilos, el Mazda 2 Sedán presume de una agilidad que no esperábamos para un auto de esta categoría con motor atmosférico.

Es una bocanada de aire fresco para el segmento; su atractivo diseño, calidad de materiales y ensamble, así como nivel de atención al detalle, se agradece. Sin embargo, también cuenta con climatizador automático, asientos, volante, la palanca y freno de mano estan forrados en piel, pantalla de infoentretenimiento táctil de 7”, arranque mediante llave inteligente, además del Head Up Display o los asientos con calefacción.

En breve ofrecerá compatibilidad opcional con Apple Carplay y Android Auto, factor que le permitirá dejar de ser un deal breaker para varios, pero será con cargo extra y por último, no incorpora cámara de reversa. Eso sí, todas las versiones ofrecen 6 bolsas de aire, ABS y ESP, con lo cual no hay quejas en materia de seguridad.

Gráfico: La Razón de México

En la parte trasera caben bien dos adultos de talla media. Por su parte, la cajuela es espaciosa; no es la más grande, pero entrega la funcionalidad necesaria.

El Mazda 2 Sedán 2019 entrega su mejor cara en el manejo; la primera sorpresa es lo ágil que se siente. Las razones son varias; por principio de cuentas, el pequeño motor 1.5 litros Skyactiv es capaz de subir de vueltas con mucha facilidad y su curva de par es amplia, con lo cual, aun a bajo régimen tiene potencia para moverse con soltura.

En segunda instancia está la transmisión automática de seis velocidades, cuyas relaciones son muy adecuadas para proteger el consumo y entregar cambios suaves en el modo de manejo normal; mientras que al activar el botón de sport permite llevar el motor a un régimen elevado y así obtener todo el torque. Muy al límite, y como cabría esperar, la caja se protege y efectúa el cambio ascendente.

Adicionalmente tenemos una estructura muy ligera, lo cual trae grandes beneficios no sólo desde el punto de vista de la dinámica de conducción, sino también del rendimiento de combustible.

También nos encontramos con una dirección rápida y bien calibrada, que retroalimenta bien mientras que el ajuste de la suspensión no es demasiado suave, lo que le permite ,aunado nuevamente al bajo peso, plantarse muy bien y también a contener efectivamente las trasferencias de peso de la carrocería.