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Raúl Tudón (izq.), Ricardo Gallardo, Alfredo Bringas y Miguel González. Foto: Especial

La memoria colectiva, la muerte, el dolor y el duelo se hacen presentes en Sacrifixio, una coproducción Colombia- México. Esta puesta en escena lleva a la reflexión del significado de la paz después de 53 años de guerra.

La coproducción se estrenó en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en Colombia. Álvaro Restrepo, el director del Colegio del Cuerpo, definió el trabajo como una “oratoria coreográfica” debido al apoyo visual, la danza y el canto que se presentan en la puesta. En la obra participan el cronista gráfico, Jesús Abad Colorado, con fotografías en blanco y negro, 20 bailarines del Colegio del Cuerpo de Indias, bajo la dirección de Restrepo y de Marie France Delieuvin, la música del compositor mexicano, residente en Nueva York, Samuel Zyman, interpretada por el Coro de la Ópera de Colombia, dirigido por Luis Díaz Hérodier, y el ensamble mexicano de percusión Tambuco, con la participación del pianista Duane Corchan. La dirección musical estuvo a cargo de Adrián Chamorro, violinista y director colombiano, y también contó en escena con la actriz Rosario Jaramillo y la cantaora chocoana doña Rosalba Martínez de García, una voz que viene de las entrañas de una de las regiones más azotadas por la guerra en Colombia.

El Premio Nobel de la Paz 2017, Juan Manuel Santos, fue el principal constructor del acuerdo final con la exguerrilla de las FARC para poner fin a 53 años de conflicto que mantuvo a  cinco generaciones de colombianos sumidos en el dolor.

El tema de la paz —subrayó el director— surgió por “los acontecimientos, de la firma del proceso de paz, del plebiscito y del cambio de gobierno. Nos parece fundamental que los artistas tomemos partido por la paz. Lo que pretendo es suscitar la reflexión y también la conmoción. Nos ha faltado hacer el duelo juntos”, señaló.