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Los empresarios insisten en nivelar el salario mínimo en México para alcanzar la línea de bienestar que establece la ONU. Foto: Especial
Los empresarios insisten en nivelar el salario mínimo en México para alcanzar la línea de bienestar que establece la ONU. Foto: Especial

El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, afirmó que retomará el diálogo con el equipo del Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, en busca de un acuerdo para elevar el salario mínimo a 102 pesos hacía finales del año.

Resaltó que el sector patronal mantiene comunicación con el equipo de transición, pero ahora lo hará más formal, después de que este miércoles se le entregó la constancia de Presidente electo.

Según Notimex, el empresario comentó que con anterioridad se reunió con Luisa María Alcalde, designada como secretaría de Trabajo y Previsión Social para la siguiente administración, y hay coincidencias sobre el incremento del salario mínimo general para alcanzar la línea de bienestar que establece la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“Es uno de los temas en el que tenemos gran coincidencia con quien será el presidente (de la República). Él, una y otra vez en público y privado, nos ha reiterado que coincide con la visión de la Coparmex”, expuso.

De Hoyos confió en que los representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) se reúnan en próximas fechas para resolver si hay condiciones para hacer un ajuste al salario mínimo.

“Y que sí podamos terminar 2018 con un salario mínimo que esté por arriba de los 100 pesos, posiblemente 102 o 103 pesos”, manifestó el empresario.

De lograrlo, se levantará la “bandera blanca” en materia de bienestar familiar por primera vez en tres décadas, toda vez que el actual salario es el más bajo que se paga en la economía formal, puntualizó.

Previamente, de Hoyos sostuvo que sí existen las condiciones económicas para que el salario mínimo pueda llegar a los 98.15 pesos, e incluso sostuvo que todos los argumentos para no continuar con la revisión son injustificables, como el nivel de inflación y el estatus de la renegociación del TLCAN.

Incluso, consideró en algún momento que la Conasami debe “refundarse” para tener mayor transparencia y capacidades de gestión.