El mandatario estatal, Javier Corral, ayer. Foto: Especial

El panista Javier Corral es uno de los que se pronuncia contra la Ley de Seguridad Interior, y exige a los senadores no avalarla, porque la considera un retroceso en la protección a derechos humanos y democracia.

Sin embargo, durante su gobierno ha pedido el apoyo de al menos mil elementos de la policía militar para fortalecer la seguridad en Chihuahua, entidad que gobierna. Y no sólo eso, de forma pública ha anunciado al menos cuatro solicitudes de respaldo por parte de las Fuerzas Armadas y la firma de convenios con Sedena.

Así, la policía federal y la militar han respaldado las estrategias de seguridad estatal, para la protección de municipios y zonas en donde han ocurrido eventos relacionados con el crimen organizado.

En el resguardo del estado han participados cuerpos destacamentados en las zonas militares 5 y 42, con sede en Chihuahua, así como de la Región Militar 11, en Coahuila, todos financiados en sus actividades por el propio estado.  

Este año, Corral también solicitó la presencia de al menos 600 elementos de la Policía Federal, de los cuales, según informó en octubre, la mitad ya se encuentran patrullando y reforzando la seguridad.

De forma pública el gobernador ha anunciado al menos tres solicitudes de respaldo por parte de las fuerzas armadas, y la firma de convenios firmados con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

En agosto de este año, confirmó la petición a la Sedena para que la Policía Militar apoyara en la seguridad de siete municipios por un mes, luego que se le quitara el control a la policía municipal.

Después, en septiembre, anunció que 180 elementos más asumirían las funciones de vigilancia preventiva en los municipios de Galeana y Namiquipa.

Éstos se sumaron a los 300 efectivos de la Quinta Zona Militar que realizaban labores para contener a grupos criminales de la zona occidente del estado, principalmente en Madera, Rubio y El Largo Maderal.

Ese mismo mes, Corral firmó la intención con la Sedena para que regresaran las Fuerzas Armadas a diversos puntos de la Sierra de Chihuahua; comprendería el retorno de hasta 500 policías militares que se habían retirado de la zona por la mala construcción del cuartel, en el que se encontraba el destacamento. Con la firma del convenio, también aseguró que su gobierno estaba dispuesto a invertir hasta ocho millones de pesos para dicho fin.

“Estamos en pláticas con la Sedena, para buscar la aprobación de la compra del terreno, el cuartel propio de la estatal será una presencia que reforzará la seguridad, porque vamos a recuperar a 170 de los 500 (elementos militares) que se nos fueron de aquí, porque no fueron bien tratados y se fueron a otros estados”, explicó.

A los anuncios anteriores se suma la presencia de 168 policías militares más, anunciados por el gobernador en octubre, especializados en tareas de seguridad pública, y no destinada a patrullar las calles.