Criar conejos y comerlos, plan de Maduro para erradicar el hambre

Copia estrategia de Nicaragua

Crisis Venezuela
Una señora elige dos plátanos machos en un mercado popular, en Caracas.

El 80 por ciento de la población venezolana no cumple con la dieta adecuada debido a la escasez de alimentos de la canasta básica. Las personas no consumen proteínas porque los productos cárnicos y granos tienen precios muy elevados, advertía en marzo de este año la doctora Beatriz Fernández, directora de Salud en el estado Miranda.

Este déficit nutricional se ha incrementado a medida que aumenta el precio de los alimentos. De allí que al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se le “ocurriera” la idea de entregar a las comunidades más necesitadas conejos para que los críen y luego se los coman.

  • El Dato: Para comprar un kilogramo de carne roja los venezolanos se tienen que gastar el sueldo de una semana.

En realidad el programa es una copia del que lanzó el gobierno de Nicaragua en 2014. Guillermo Membreño, uno de los asesores del gobierno de Daniel Ortega, propuso en 2014 criar iguanas para enfrentar la escasez de alimentos.

Como en el país centroamericano la caza y venta de este tipo de reptiles está prohibida en determinadas épocas del año, los asesores gubernamentales recomendaron formar criaderos, que ellos llaman “iguanarios”, para evitar un golpe a las poblaciones de esta especie en la nación.

Maduro explicó en qué consiste el llamado “Plan conejo”—que pretende reducir el desabastecimiento de alimentos básicos que sufre el país— acompañado de su ministro de Agricultura Urbana, Freddy Bernal, en un acto televisado.

Al igual que el gobierno cubano, el chavismo culpó a Estados Unidos del desabasto. “La agresión de Trump contra el pueblo de Venezuela es una gran oportunidad para revisar y cambiar patrones culturales de consumo, porque nos han inducido a comer lo que al imperio le interesa”, aseguró el exalcalde de Caracas, ahora encargado de velar por la producción de alimentos en las ciudades, en alusión a las sanciones financieras que Estados Unidos dictó contra Venezuela el mes pasado.

“Aún hay muchas personas que no están bancarizadas y les pagan sus sueldos en cheques. Ahora no pueden cobrar su dinero porque algunos bancos limitan el efectivo”. Roberto León Parilli, Presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores

El conejo no es un animal habitual en la dieta de los venezolanos, entre quienes es más popular como mascota. Por lo cual el programa piloto ya es un fracaso.

El primer mandatario señaló que Bernal entregó un primer lote de conejos en unas 15 comunidades y barriadas, pero “cuando volvió, sorpresa, la gente tenía los conejitos con un lacito y los habían agarrado como mascotas. Fue un primer revés del ‘Plan conejo’”, declaró rodeado de sus ministros, donde resaltó que hay un problema cultural que enfrenta este proyecto.

“Nos han enseñado que el conejo es una mascota bien bonita (…), pero visto desde el punto de vista de la guerra, una coneja pare aproximadamente diez, doce conejitos, al final se crían ocho”, contó Bernal, que agregó: “en dos meses y medio tenemos un conejo de dos kilos y medio”.

“Antes vendía dos bolsas diarias de caramelos, ahora ni una. La gente me dice que no me compra porque no puede gastar el efectivo y eso que un caramelo cuesta 100 o 200 bolívares”. José Zerpa, Vendedor ambulante

El ministro abogó por activar una campaña para cambiar la visión del pueblo hacia el conejo como mascota y hacerle entender que son “2.5 kilos de carne” en la mesa. Bernal habló además de criar y plantar en Venezuela otros productos animales y vegetales que ayuden al “modelo productivo socialista” del país caribeño a vencer la “guerra económica”.

El anuncio se produce en medio de un creciente desabasto de efectivo que está asfixiando a los venezolanos. En el cajero sólo se pueden retirar cinco mil bolívares diarios (equivalente a cinco pesos) con los cuales se puede comprar 90 gramos de queso blanco o dos latas de Coca Cola.

“No hay dinero en los bancos. En la mayoría no están entregando efectivo y si te dan dinero sólo permiten que retires cinco mil bolívares por cajero y 10 mil (10 pesos) en la taquilla del banco”, afirma en entrevista para La Razón, Lizbeth Guerrero, una ama de casa que explica que el dinero no le alcanza para hacer las compras básicas.

La hiperinflación se ve reflejada en los precios de productos básicos.

Los adultos mayores son los más perjudicados. Tienen que ir al banco más de 10 veces para poder retirar el dinero de su pensión. “Tenemos que esperar a que un comerciante chino venga y deposite porque en el banco no tenemos efectivo para pagarles a ustedes”. Ésa fue la respuesta que recibió Josefina Díaz cuando preguntó si podía cobrar su manutención.

“Lo que estamos viviendo es inhumano. Después de pasar cuatro horas en fila en el banco sólo podemos retirar entre 10 mil bolívares (10 pesos) y 20 mil bolívares (20 pesos)”, relata a El Nacional María Rivas.

Bancos sólo tienen 60 por ciento de efectivo

Esta semana el gobierno inició otro plan con la intención de solventar la crisis de efectivo.

Dijo que visitaron los bancos y anularon 150 terminales por participar presuntamente en prácticas ilegales. Sin embargo, fuentes del sistema financiero insisten en que la mayor causa del problema es que el Banco Central de Venezuela no ha entregado suficientes billetes para cubrir la demanda.

“El BCV no está enviando las remesas con la misma periodicidad. Se tardan y no entregan suficientes billetes, ni de los viejos ni de los nuevos”, insistió una fuente del sector a El Nacional, que prefirió no ser identificada.

Precisó que para alimentar las tres mil 400 agencias bancarias que hay en el país y los nueve mil 900 cajeros electrónicos es necesario que los bancos dispongan de 23.8 mil millones de billetes, pero en la actualidad sólo hay en circulación 14.13 mil millones de piezas. Es decir que los bancos disponen de 60 por ciento de todas las que necesitarían para responder a los usuarios.

“La incorporación de los nuevos billetes ha sido muy lenta. Aún la mayoría de las piezas que hay en circulación son las viejas. Se siguen sacando billetes de 100 bolívares cuando se supone que quedarían sin vigencia en diciembre pasado”.