Crimen organizado desplazó a más de 11 mil mexicanos en 2017

La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos estima que en total 329 mil 917 personas huyeron de sus lugares de origen durante el año pasado; la violencia política y de los cárteles, conflictos sociales, disputas territoriales e invasión de mineras, las causas 

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La violencia ligada al crimen organizado en México hizo que al menos 11 mil 232 personas tuvieran que huir de sus hogares en 2017, según el recuento divulgado por la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos que contabilizó el año pasado 25 eventos de desplazamiento interno masivo en nueve estados.

Además de aquellos provocados por lo que denominó “grupos armados organizados”, entre los que están cárteles, pequeñas bandas o autodefensas, contabilizó otros 8 mil 928 desplazados por violencia política, conflictos sociales o disputas territoriales, y 230 más que tuvieron que huir de su casa por proyectos mineros.

El estado más afectado por los desplazamientos fue Chiapas y más de 12 mil de las personas que tuvieron que huir eran indígenas.

En total, la Comisión estima que el número de personas desplazadas en México entre 2006 y 2017 asciende a 329 mil 917 pero no tiene claro cuántas podrían haber regresado a sus lugares de origen.

José Antonio Guevara, director de la ONG, subrayó que las cifras con las que trabajan son muy conservadoras porque la Comisión sólo recopila datos de episodios de desplazamiento en el que hay más de 50 personas afectadas, pero hay muchos casos individuales en los que los afectados huyen a raíz de un asesinato o una desaparición en su familia o de alguien respetado en su comunidad, como ocurre en los casos de defensores de derechos humanos o periodistas.

El último evento masivo de desplazamiento que fue ampliamente divulgado tuvo lugar este año, en abril, cuando soldados del ejército escoltaron a 92 personas que abandonaron su aldea en una zona montañosa del estado de Guerrero debido al terror sembrado por los cárteles de la droga.

El peor en 2017 fue en Chiapas, donde un conflicto de tierras y la acción de grupos armados desplazó a más de 5 mil indígenas de los Altos de Chiapas.

Guevara lamentó la “invisibilidad” de este fenómeno, ya que las autoridades no suelen reconocer que tienen un problema de desplazamiento interno, y denunció que esto conlleva la falta de atención que las autoridades ofrecen a los afectados a los que, en ocasiones, ni siquiera se les reconoce oficialmente como víctimas.

kl