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Jóvenes encapuchados controlan los accesos al plantel de la UNAM. Foto: Cuartoscuro
Jóvenes encapuchados controlan los accesos al plantel de la UNAM. Foto: Cuartoscuro

Profesores, estudiantes y padres de familia se encuentran en la incertidumbre con el paro activo de labores en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco, toda vez que algunos han podido continuar impartiendo y recibiendo clases, luego de que el rector de la UNAM, Enrique Graue, aceptara y firmara las peticiones de los paristas.

Consultados a las afueras del plantel, padres y docentes concuerdan en que las condiciones están puestas, únicamente haría falta la aprobación de los estudiantes paristas, quienes siguen controlando entradas y salidas de docentes y estudiantes.

“Yo tengo la ventaja de que tengo mi material (para evaluar), todo está fríamente calculado. Tengo para seguir adelante con las tres unidades. Con lo que he visto y las circunstancias, esto se va a regular hasta el lunes a más tardar. Yo he dado mis clases normales.

“En los edificios A y B, te puedo decir que vi profesores”, señala a La Razón la maestra Guadalupe, de la asignatura de Derecho I.

Sin embargo, no todas las respuestas al paro activo son favorables. La estudiante Kelly Vázquez afirma que sólo ha tenido dos clases, que incluso pudo constatar que, en diferentes salones, estudiantes se encuentran inactivos, “echando relajo o tomando”.

“Entran organizadamente, pero los salones están vacíos, no hay las condiciones para trabajar, la queja es general, no tienen dónde trabajar. Algunos profesores se presentan, otros no; algunos afirman que no van a tomar en cuenta la evaluación hasta que se regularice todo”, dice María Guadalupe Camacho, tía de la estudiante.

  • El Dato: Alumnos participaron en labores de limpieza para reanudar actividades desde la mañana del pasado martes, para que el CCH abriera sus puertas por la tarde.

El padre de otra alumna del plantel, quien se reservó su nombre, dijo que él estuvo todo el pasado miércoles en las instalaciones y notó desinterés de los estudiantes en los trabajos de la asamblea estudiantil.

“Comentan que se están esperando por lo del 26 de septiembre (aniversario de la desaparición de los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa) y 2 de octubre. Algunos salones están cerrados. Ayer en toda la escuela había estudiantes caminando, o sea, muy pocos tuvieron clases, mi hija sí, gracias a Dios”, agregó.

El director general, Benjamín Barajas, ha permanecido en los trabajos constantes de la asamblea estudiantil como lo acordó el rector de la UNAM, para darle celeridad al pliego petitorio.

Veinticuatro días después del inicio del paro en el plantel, hoy las instalaciones continúan tomadas por los alumnos a pesar del paro activo. Las entradas laterales continúan tapadas con mesas y sillas, mismas que faltan en las aulas para se pueda continuar con las actividades académicas.

Adentro, nada parece cambiar, se mantienen las reuniones de la asamblea estudiantil con apenas un centenar de alumnos; otros pasan al plantel a buscar a los profesores que continúan dando clases, pese a las condiciones.

Personal de la dirección general del CCH se encarga de abrir y cerrar los salones a los maestros dispuestos a impartir clases, mismos que, a decir de una de las alumnas antes señaladas, no descartan la implementación de clases en línea de continuar el paro activo.

“Todo depende de los que tienen tomada la escuela y como no permiten que los profesores manifiesten sus opiniones pues… estamos en la incertidumbre total, ayer que vine a dar clases, una maestra que estaba al lado me dijo: ‘sabes que no hay condiciones de trabajo y aquí, ¿quién se hace cargo de la seguridad? Yo no puedo responsabilizarme de la seguridad de mis alumnos’”, indicó una de las docentes consultadas.

Demandas siguen en pie.

En una asamblea tras las agresiones del pasado 3 de septiembre en Rectoría, estudiantes presentaron pliego petitorio.

  • Designación de docentes por su capacidad.
  • Que alumnos tengan acceso a historial de profesores.
  • No intervención de autoridades en expresiones político-culturales de estudiantes.
  • Transparentar presupuesto de la gestión de Guadalupe Márquez.
  • Resolver problemas de acoso, vigilancia y transporte seguro.
  • Desarticular y expulsar a porros de la UNAM.
  • Evitar represalias contra estudiantes paristas.
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