Adonis: Los frutos poéticos del lenguaje

Adonis: Los frutos poéticos del lenguaje
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Adonis, seudónimo de Ali Ahmand Said Esber, poeta libanes de origen sirio, es uno de los principales escritores árabes contemporáneos. Nació en Qasabin, Siria, en 1930, en una aldea desprovista de cualquier adelanto tecnológico. Estudió en la Facultad de Letras de Damasco. Dejó su país natal para establecerse en Beirut después de haber sido encarcelado, en 1954, por su actividad política. En 1957 creó la revista Shi ir ( poesía) en la que se tradujo al árabe a Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca. Ovidio, Racine y Saint- John Perse.

Este gran poeta libanés representa la mejor poesía y la inteligencia más lúcida y objetiva del mundo árabe. Autor de versos innovadores pero con toda la historia de su tradición, y siempre con la palabra clara que el momento precisa: “Lo que uno escribe forma parte integrante – dice Adonis - del movimiento de la vida.

Lo principal en la vida es la creación, incluso la naturaleza está en perpetua creación, renovación, cambio, así que hay una relatividad. Fíjate en este verso de al-Mutana-bbi: “Lo natural es que de noche mi camella no vea claro si para ella es más vasto mi pecho que el desierto”. Al-Mutanabbi es el poeta que ha realizado mejor, entre los árabes, la unidad entre lo político y lo poético. Digo lo político porque no estaba integrado en la política de cada día. Él soñaba en crear una visión política fundada en una visión poética, por esto su poesía es a la vez política y poética, nunca se quedó a medias.

[caption id="attachment_936618" align="alignnone" width="660"] Foto: especial[/caption]

Actualmente ha sido muy mal interpretado, se cree que usaba la poesía para tener un cargo, dinero etc. Esto es muy superficial. Él mismo lo expresó: “Yo no he escrito poesía para hacer el elogio de Kafur, sino que al hacer el elogio de Kafur hacía la crítica de toda la sociedad, porque esta sociedad me ha forzado a ir hacia un hombre como Kafur”. Se puede decir que la de al-Mutanabbi es una obra total, es una vuelta a la poesía preislámica que expresaba no sólo la experiencia personal sino también las verdades del mundo: la verdad. Pero después del Islam la poesía fue apartada, porque la verdad sería dicha por el Islam, por la religión, que tiene su exclusividad”.

Cada libro de Adonis supone la superación de un reto: el de mantener brillantemente la forma y el contenido del mismo, distorsionando ambas, sacándolas de los lugares comunes y, en definitiva, salvando siempre esa tensión y brillo que caracteriza a sus versos.

El poema es también en Adonis microcosmo que proporciona al texto y a su lector mensajes innumerables. Me refiero a que sus textos no posee un sentido lineal, sino que en él la palabra se diversifica en significaciones múltiples, en un espacio de juegos de espejos que el autor va distribuyendo en cada libro cuidadosamente, atento a que el bello espejismo de las palabras no se quiebre; o a que éstas se queden en meras acumulaciones retóricas, en las que el plan previo del libro aflore por encima del mensaje de fondo. Afortunadamente, esto no sucede en los textos de Adonis.

A la vez, ese poema de poemas que parecen ser sus libros, se ve sometido a una gran concreción del lenguaje, de tal manera que cada poema mantiene su preciada unidad, está sometido a una síntesis expresiva muy depurada y brillante, que siempre asombra. Dice Adonis: “Lo que uno escribe forma parte integrante del movimiento de la vida. Lo principal en la vida es la creación, incluso la naturaleza está en perpetua creación, renovación, cambio, así que hay una relatividad. Fíjate en este verso de al-Mutana-bbi: “Lo natural es que de noche mi camella no vea claro si para ella es más vasto mi pecho que el desierto”. Al-Mutanabbi es el poeta que ha realizado mejor, entre los árabes, la unidad entre lo político y lo poético.

Digo lo político porque no estaba integrado en la política de cada día. él soñaba en crear una visión política fundada en una visión poética, por esto su poesía es a la vez política y poética, nunca se quedó a medias. Actualmente ha sido muy mal interpretado, se cree que usaba la poesía para tener un cargo, dinero etc. Esto es muy superficial. él mismo lo expresó: “Yo no he escrito poesía para hacer el elogio de Kafur, sino que al hacer el elogio de Kafur hacía la crítica de toda la sociedad, porque esta sociedad me ha forzado a ir hacia un hombre como Kafur”. Se puede decir que la de al-Mutanabbi es una obra total, es una vuelta a la poesía preislámica que expresaba no sólo la experiencia personal sino también las verdades del mundo: la verdad. Pero después del Islam la poesía fue apartada, porque la verdad sería dicha por el Islam, por la religión, que tiene su exclusividad”.

De su amplia obra poética caben destacar Canciones de Mibyar el de Damasco, Libro de las huidas, Mudanzas por los climas del día y la noche y Éste es mi nombre. Kitab, este libro lo podríamos calificar como una epopeya lírica, aunque no acertaríamos con la definición, pues siendo importante en este libro la Historia –sobre todo la de los siglos VI y VII del Islam–, siempre es la fuerte y caudalosa poesía lo prioritario en él. Cuando el lector se aproxime a este horizonte creativo tiene un estudio erudito previo de Federico Arbós; también es autor de la laboriosa traducción, del glosario final de poetas, califas y lugares, y de las notas. En este libro de libros se tensan y debaten dos mundos: el histórico y el ahistórico, el de la realidad y el del sueño. Esta lucha extremada es constante, se expresa nítida en cada página.

En ésta, lo que podríamos reconocer como un poema-crónica va al lado de lo que llamaríamos un poema emocional, de las notas y de esos breves poemas finales que -por su extremada pureza- acaso sean la esencia del libro. En dicho estudio se proporciona una guía minuciosa para acceder al texto y, por ello, no entraremos en su compleja estructura formal; la cual consta de un primer bloque de diez capítulos que, a su vez, llevan en sus amplias páginas tres bloques de textos –dos poemáticos, uno de notas y un cuarto de codas también poéticas–, además de otras secciones con poemas en verso o en prosa y con notas marginales. Versos bilingües que “fingen” la autobiografía de otro poeta, Al-Mutanabbi –poeta iraquí, y clave para entender la gran poesía árabe del siglo X en adelante -, poemas-homenajes a poetas árabes clásicos y grafías del alfabeto árabe. Adonis ha recibido numerosos premios como el Názin Hikmet, el Nonino o el Struga. Desde 1985 vive en París, y es firme candidato al Premio Nobel de Literatura.

Alfabeto

Adonis

Versión del francés: Miguel Ángel Muñoz

¡Qué lecho tan preciado para mis apetitos

cuando inclinas la espalda!

¡Qué a menudo acarició la noche su piel con mis pestañas!

¡Qué a menudo en árbol se convertía mi cuerpo

y embellecía el silencio!

¡Qué a menudo el horizonte en el nombre de ella todo me recitaba,

excepto el manuscrito de las alas!

¡Qué a menudo aquel sauce llorón, al que puse

su nombre,

tan sólo con sus trenzas saludaba!

¿Y porqué han de posarse las palabras en un único trono,

si es este relámpago quien crea nuestros miembros?

¡Qué estrecho el vestido del sueño

para que puedan encontrarse nuestros cuerpos!

Dice desde el encuentro:

Piensa en dual mi cuerpo.

Por eso, me vestí con tu aroma.

Por eso, tengo a la muerte lejos, aprenderla no quiero, quiero aprender la vida mas guardarla no puedo.

¡Qué fuerte la debilidad tuya!:

la llamaré tu poderío interno.

Gracia-agraciada.

¿Su triángulo? Se embellece en mí.

En mi cuerpo comienza el mapa de sus constelaciones.

¿Quién, entonces, en ella será él?

¿Quién, entonces, ella será en él? ¿Quiénes serán, entonces, en el mundo?