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Celebran el legado de Chava Flores, el cronista de la CDMX
Chava Flores. Ilustración: Ismael F. Mira, La Razón

Uno de los cronistas mexicanos más prolíficos, pues a través de sus canciones legó un retrato musical de la Ciudad de México de la década de los 50, fue Salvador “Chava” Flores, quien hoy llegaría a su cumpleaños 100. Para celebrarlo, este año saldrá un álbum que une las voces de leyendas de rock mexicano, como Álex Lora y Javier Bátiz; y se prepara una exposición que mostrará aspectos poco conocidos de su vida, como su pasión por la fotografía.  

 En el disco, que se prevé para el primer semestre de 2020, Álex Lora participará con los temas “La tienda de mi pueblo” y “¿A qué le tiras cuando sueñas mexicano?; Javier Bátiz, con “La tertulia” y “Mi chorro de voz”, Jaime López, con “Ingrata pérjida” y “Sábado Distrito Federal”. Además de Francisco Barrios, El Mastuerzo, Baby Bátiz, Memo Ríos y Rod Levario. 

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 “Quien se acercó conmigo fue Lora, insistió mucho en que quería interpretar temas de mi papá; él fue el de la idea, las invitaciones las hizo él, fue el primero que grabó. Será un documento importante para que los jóvenes conozcan su trabajo”, explicó María Eugenia Flores, hija del compositor, en entrevista con La Razón.

“Los mexicanos lo queremos mucho. Algo que me gustaría destacar es que fue compositor de boleros y de canciones románticas que tienen ese ánimo entre alegre y triste; es como una contraparte de José Alfredo Jiménez”

Pável Granados

Director de la Fonoteca Nacional

 Los festejos conmemorativos también contemplan una magna exposición en la Fonoteca Nacional, prevista para abril próximo. De acuerdo con el director de la institución, Pável Granados, la muestra busca presentar un retrato íntegro de Chava Flores, incluida su faceta de fotógrafo.

 “Estamos planeando una exhibición que hable de la vida y obra de Chava Flores, que nos cuente un poco cómo era la Ciudad de México que él vio, pues además de compositor era un aficionado de la fotografía. Retrató muchas de las escenas que después haría en música: captó vecindades, personas en la calle… Será una oportunidad de conocer parte del acervo personal del artista”, adelantó Granados. 

 De estas imágenes, María Eugenia recuerda cuando su padre, con su cámara, la llevaba a pasear junto con sus hermanas. “Hay fotos de los murales de Palacio Nacional y de Bellas Artes, del Ángel de la Independencia, de la CDMX en Navidad; en los pueblos a las señoras que hacían las tortillas o al pescador; el callejón en Guanajuato; cualquier rincón le parecía digno de retratar. Es un archivo bastante importante, estoy pensando hacer, en algún momento, un libro con él”, compartió.  

 También se incluirán manuscritos de sus temas, como “El gato viudo”; y joyas sonoras que conserva la Fonoteca: grabaciones en vivo de Flores poco conocidas. Además de destacar su faceta de editor, periodista musical, narrador e, incluso, poeta. 

 María Eugenia conserva el ológrafo de la primera canción que compuso su padre, “Dos horas de balazos”, que le regaló a ella y a una de sus hermanas. “La escibió en una máquina que tenía en casa de mi abuelita y así, tal cual, la sacó y nos la dio, tiene unos garabatos porque le dijimos ‘no la firmaste’; tratamos de imitar su rúbrica. Tiene papel membretado del Diario de la Canción, en papel cebolla, debe tener cuidado especial”, detalló. 

El titular de la Fonoteca Nacional explicó que este tema gustó tanto que artistas como Pedro Vargas, Fernando Rosas, Las Hermanas Hernández y el dueto Las Kukáras le empezaron a encargar más; “por ello hay muchos que se grabaron en los 50 y que no se han vuelto a conocer; esta va a ser la oportunidad para recuperarlas”, destacó. 

 Para María Eugenia Flores, ésta es la mejor manera de conocer a su padre, quien siempre decía que su mayor ilusión era hacer reír. “Observaba el comportamiento de la gente y eso es algo que vemos claramente en su obra. Fue un compositor y escritor muy observador, con un sentido del humor muy difícil de reflejar, pues hace reír a las personas con ese relato de la verdad, porque no te cuenta chistes y no hizo humor barato, sino que utilizó la descripción de la forma de ser de los mexicanos”, afirmó.

 Adicionalmente, al intérprete de “Peso sobre peso” se le rendirá homenaje en el Castillo de Chapultepec. También se alista un documental llamado Chava, realizado por jóvenes; se publicará un libro de fotografías titulado La historia de Chava Flores; y en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la UNAM realizará un coloquio dedicado él y su legado artístico. 

CDMX EN DEUDA CON EL COMPOSITOR. María Eugenia Flores lamentó que autoridades de la Ciudad de México y del Palacio de Bellas Artes no se hayan unido a las celebraciones del centenario del nacimiento de su padre, pues es uno de los compositores más importantes de la capital.

“Creo que merece un gran homenaje, no sólo en Bellas Artes sino en la Ciudad de México; siempre me he preguntado por qué en los estados reconocen a sus compositores, escritores y pintores; los tienen en pedestales, y la capital no, nunca han resaltado la música de un compositor nativo”, declaró.

Señaló que el año pasado intentó que se le rindiera tributo al intérprete en la metrópoli, pero no tuvo éxito. “No hubo forma de hacerlo, no había apoyo económico, me ponían trabas”, reiteró.

También se acercó con el Palacio de Bellas Artes, pero no hubo respuesta. “Esos criterios no voy a cuestionarlos y yo, como siempre, lo hago como por mi cuenta.  Mi papá, a pesar de ser un personaje importante, no lo consideran dentro de la cultura mexicana; creo que es un historiador musical, un cronista, es estudiado en las universidades mexicanas y extranjeras”, añadió.

También se había planteado homenajearlo en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, pero debido al cambio de administración, el proyecto quedó en el aire.

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