Actividad beneficia su salud mental

Con clases de danza, teatro... menores y adultos resisten a la pandemia

Hacen frente al estrés, ansiedad e incertidumbre que genera la crisis sanitaria; alumnos cuentan a La Razón que se sienten relajados y más tranquilos; profesores comparten sus experiencias

El maestro Felipe Méndez, en su salón de clases, en 2017.
El maestro Felipe Méndez, en su salón de clases, en 2017.Foto: Especial
Por:
  • Adriana Góchez .

Al inicio del confinamiento en México, debido a la pandemia de Covid-19, Isabel, de 12 años, se sentía desesperada y con estrés porque quería salir de casa y ver a sus amigos, situación, que a casi un año de la crisis sanitaria ha logrado superar gracias a clases de canto y ballet que toma de manera virtual, ya que éstas le permiten relajarse y sentirse liberada.

“Ha sido un poco difícil el confinamiento, porque no puedo relacionarme tanto con mis compañeros; en la pandemia transité a la secundaria y me gusta más estar de manera presencial con las personas. Últimamente me he sentido más relajada y liberada por las clases que tomo” contó a La Razón.

En ello coincidió Martha, de 57 años, quien desde abril del año pasado a la fecha, también tiene lecciones de ballet, las cuales para ella han sido el motor que de lunes a viernes la motiva a salir de la cama y estructurar su día.

“Estoy jubilada, toda la pandemia he estado en confinamiento, saliendo sólo las veces que es necesario. Lo he sobrellevado con dificultad; y otras, con mucho susto. El ballet me ha ayudado bastante porque en primer lugar, me ordena, tengo un objetivo en la mañana; a veces ha sido como salvador, un motivo para pararme, no porque esté deprimida, pero luego sí dices qué flojera; en segundo lugar, mi cuerpo se siente más ligero, con más libertad de movimiento”, compartió en entrevista.

Alexs Darrey, durante una clase de música con sus alumnos.Cortesía: Alexs Darrey

El arte en la vida de las personas en el encierro ha tenido un papel crucial en la salud mental, pues de acuerdo con la psiquiatra Yolanda Pica, se activan áreas del cerebro que generan dopamina, conocida como la “hormona de la felicidad”, que se encarga “de la cognición, del aprendizaje y de las sensaciones placenteras”.

“Cuando las personas logran producir arte, su concentración de dopamina aumenta y las hace sentir emocionalmente mejor, incluso si no eres artista y comienzas a crear, te ayuda a controlar tus estados de ánimo en el aislamiento derivado de la pandemia”, explicó a este diario.

Un estudio de la Universidad de Hertfordshire, en Inglaterra, dirigido por el psicólogo de danza, Peter Lovatt, hace cuatro años reveló que al bailar, las personas liberan mayor cantidad de endorfinas, lo cual permite que conecten mejor los centros emocionales del cerebro, pues es una actividad que libera emocionalmente y es catártica, reportó The Telegraph.

La Organización Mundial de la Salud ha alertado que por el Covid-19, a nivel global, 20 por ciento de los niños y adolescentes tiene problemas psicológicos y prevé que en Latinoamérica podrían incrementar hasta 20 por ciento los suicidios.

La aportación ha sido una salud física, porque el movimiento es vida; una cierta salud emocional, porque se sienten validadas y capaces; mentalmente porque la clase les requiere un compromiso, una responsabilidad de atención, concentración, memoria; entonces, los resultados han sido extraordinarios”

Felipe Méndez
Maestro de ballet

Profesores que imparten clases artísticas en estos meses de crisis sanitaria han podido constatar el papel de esta actividad durante el aislamiento.

“He podido ver dos cosas: un avance técnico, lo que implica el ballet: rotar, apuntar los pies, abrir la cabeza del fémur con los passés, los demi-pliés; mayor elasticidad, coordinación. En lo individual, lo que cada uno de ellos comenta es que se sienten acompañados, sobre todo los primeros días de la cuarentena, que les daba un sentido a su día”, aseguró a La Razón, Felipe Méndez, quien cuenta con 40 años de experiencia como maestro de ballet y que desde abril imparte clases a por lo menos 100 alumnos cada mes.

El también exbailarín, quien para dar lecciones en línea ha conformado un equipo integrado por la ingeniera Mónica Méndez y la maestra Marian Auterio, señaló que incluso ha tenido estudiantes que enfermaron de coronavirus y a pesar a ello continuaron con sus clases.

“Hemos tenido alumnas que han padecido Covid-19, pese a que sus doctores les dijeron que no hicieran nada, que se quedaran tranquilas, me comentaban, ‘maestro, quiero hacer la clase’, les respondía ‘sí, pero mucho cuidado, si sientes que te agitas, que te agotas, que te cuesta mucho trabajo respirar, siéntate”, detalló.

En el aspecto emocional también ve aportes: “Mi intención y la de mi equipo es construir, que sientan que pueden hacerlo, que son capaces y que lo logren; es una actitud personal, siempre he creído que todos podemos hacer danza”.

Por su parte, Alexs Darrey, quien desde abril imparte clases de canto, música y teatro a infantes y adolescentes, relató que ha logrado constatar que sus alumnos adquieren mayor confianza y sienten menos frustración por estar en casa.

“Antes decías cómo un pequeñito de siete años puede estar estresado, pero todo esto los está comiendo; entonces, les doy las herramientas para desestresarse, que tengan elementos para manejar su entorno, su personalidad; en teatro les manejo emociones. Estoy trabajando de la mano con una psicóloga para ver de qué manera ayudarlos a no sentirse tan inestables, tan confundidos, tan tristes, porque al principio los veía muy desorientados, no sabían qué pasaba, se sentían frustrados porque les dejaban mucha tarea, decían que no entendían”, dijo Darrey, quien al igual que Felipe Méndez incursionó por primera vez en las clases virtuales.

A mí también me ha beneficiado, estaba pasando por una situación muy difícil porque esta pandemia se ha llevado a familiares; necesitaba algo, me ha ayudado a quitarme la depresión, mantenerte ocupado siempre es bueno”

Alexs Darrey
Profesor de canto, teatro y música

Para el maestro en todas las lecciones que imparte lo más importante es mejorar el autoestima: “Me doy cuenta que no tienen confianza, esto les ha ayudado a darse cuenta que pueden hacer cosas que quizá no veían”, resaltó.