“Con este disco tengo el momento de prepararme para la muerte”

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Foto Especial

La migración, el cacao, la alegría... la muerte, son los temas que aborda Lila Downs en Balas y Chocolate, un álbum que sirve a la intérprete como ofrenda “a la pelona”, pues cuenta: “a mi esposo le diagnosticaron una enfermedad muy seria y entonces era el momento de prepararme para la muerte”.

Su disco ha vendido más de 30 mil copias, sólo en México, el video de “La Patria Madrina”, que interpreta con Juanes alcanzó en sólo dos días 140 mil visitas. La promoción del disco comenzó. Una mujer alegre, colorida, con ganas de llorar, musical y muy mestiza invita a quien no la conoce a escuchar los ritmos del mundo de Lila Donws.

¿Qué es Balas y Chocolate? Es una ofrenda al Día de los muertos. Para mi familia, en Oaxaca, es una ocasión en la que podemos convivir y estar con mi abuelita que falleció hace algunos años, con mi padre, que murió también un poco antes, y también con los tatañus, los abuelitos y abuelitas de mi mamá, y de las personas cercanas que queremos. Es también el momento de reflexionar sobre lo que le queda a uno de vida y el gran regalo de estar aquí.

El disco habla de la parca, un personaje que de pronto toca a tu puerta, y ¡qué le va uno a hacer! En mi caso, a mi esposo le diagnosticaron una enfermedad muy seria y entonces era el momento para mí de prepararme para la muerte, quizás no luego luego pero sí en poco tiempo. Pero creo que yo necesito cantar y andar bailando con estos temas, por unos tres añitos que nos dura el proyecto, y dije ¡pues lo voy a hacer alegre, porque yo necesito levantarme de ánimos!

Con este nuevo proyecto ¿a qué público te diriges? A gente como yo, gente que siente por su tierra, por la tradición, por las mamis, las abuelitas; gente que está enraizada con su pueblo, con su tradición, que dice, éste es nuestro modo de pensar y vamos a seguir adelante. No es que seamos agachados, somos pacientes, y tenemos un alma y un corazón muy grande. Tenemos un caracter maravilloso.

En este álbum tienes otra vez fusión de distintos ritmos, incluso de electrónica, ¿por qué esta riqueza de sonoridades? Sí, el disco es muy alegre, muy norteño, no me había dado cuenta de eso... En “Viene la muerte echando rasero”, un tema que hizo Amparo Ochoa, yo quería cambiar un poco la armonía para hacerlo más alegre, y entre el peruano de nuestro grupo que es Angelito Chacón y el jaranero, Leo, consiguieron un híbrido entre una cumbia más del sur, de Perú, del norte de Chile, suena nortino, y además le metimos un tambor, un leguero, que está hecho de cuero de vaca y de madera, entonces tiene diferentes sonoridades. Balas y chocolate también tiene algo como huapango del norte, y también elementos más electrónicos, más modernos; y luego “El son de difuntos”, que es un son jarocho con otros elementos. Es un disco muy mestizo. Fíjate que yo me aburro fácilmente, soy hija de la televisión. Crecí con ese ritmo de la imagen.

Otro símbolo aquí es Juan Gabriel, ¿cómo decidiste invitarlo? A Juan Gabriel yo lo he querido invitar desde hace tiempo porque mi mamá siempre que recibe el disco dice ‘ah está muy bonito pero ¿dónde está Juan Gabriel?’. Entonces le escribí y le dije ‘lo queremos mucho, lo adoramos’, ni de tú le hablo: Don Juanga lo queremos. En mi casa lo oímos, lo cual es la neta, desde que soy chica lo escuchamos y qué barbaridad, es un gran músico. Tiene una fuerza y es muy valiente el hombre. Lo quiero como si fuera mi familia, así lo siento y le agradezco mucho.

Quienes ya te conocen saben del mundo que representas, pero quienes no ¿cómo invitarlos a escucharte? Los invito a que conozcan, primero, mi voz, trato de interpretar con todo respeto la tradición del canto mexicano. Luego a escuchar “La Farsante”, que es un ejemplo de cómo yo canto la ranchera, después escuchen “Cuando me tocas tú”, un bolero de inspiración mía y de mi esposo; y los invito a que conozcan también un poco mi pensamiento con “Humito de copal”, porque el humo es el que ayuda a que los difuntos encuentren el camino para venir a convivir con nosotros.