Poeta y ensayista mexicano

Eduardo Lizalde, El Tigre sigue rugiendo

Escribía acerca de temas como desventuras amorosas, rencores, rabia, miserias morales, la soledad y los fracasos; fue reconocido internacionalmente

Eduardo Lizalde falleció a los 93 años.
Eduardo Lizalde falleció a los 93 años.Foto: Cuartoscuro
Por:
  • Carlos Olivares Baró .

Poeta irreverente, renovador, sedicioso, sarcástico y antisolemne: Eduardo Lizalde (1929 – 2022) con descarnada violencia verbal de propositivo prosaísmo se internó en franjas soterradas del alma humana. “Vil cosa el cuerpo,  astillas, cuando encalla en los huesos”. Mirada cruda desplegada en temas como las desventuras amorosas, rencores secretos, la rabia, las miserias morales, la soledad y los fracasos de la condición humana.

Mídese amor por odio. / Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses; / que se pierda / tanto increíble amor. // Grande y dorado, amigos, es el odio. / Todo lo grande y lo dorado / viene del odio. / El tiempo es odio. / Y el miedo es una cosa grande como el odio. / Para el odio escribo. / Para destruirte, marco estos papeles. /Exprimo el agrio humor del odio / en esta tinta, /hago temblar la pluma”: Lizalde en uso de la ironía sediciosa a través de atmosferas insólitas de lo cotidiano.

Ingenioso, heredero de Quevedo y, asimismo, sentimental desde una agria conmiseración. “Recuerdo que el amor era una blanda furia no expresable en palabras. Y mismamente recuerdo que el amor era una fiera lentísima: mordía con sus colmillos de azúcar y endulzaba el muñón al desprender el brazo”. Poética de insinuaciones: delirantes esplendores untados de sensuales provocaciones.

Su obra, catálogo de signos desgarrados donde el habla nombra y desmitifica a la vez. “Canta el hombre y construye / con su lengua el sabor de lo canta”. El Tigre sigue rugiendo: su potencia y ferocidad descarnada pronuncian un silbo: eco, retumbo de uno de los grandes momentos de la literatura en lengua española.

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