Domingo 18.04.2021 - 12:03

Por complicaciones derivadas de Covid-19.

F. G. Haghenbeck, adiós al ícono de la literatura policiaca y juvenil

Fallece a los 56 años de edad a causa de coronavirus; entre sus obras se encuentran El diablo me obligó y La primavera del mal

F.G. Haghenbeck
F.G. Haghenbeck, novelista y guionistaFoto: FIL Guadalajara/Melinda LLamas
Por:
  • Adriana Góchez .

F.G. Haghenbeck, uno de los más prolíficos representantes de la literatura policiaca y juvenil en México, falleció la madrugada de ayer a los 56 años de edad, por complicaciones derivadas de Covid-19.

“Ha muerto nuestro queridísimo amigo, escritor y enorme persona Francisco Haghenbeck, ya debe estar jugando con sus piratas y dinosaurios. Lo extrañaremos mucho”, dio a conocer el escritor Benito Taibo en su cuenta de Twitter.

Estaba hospitalizado desde el 30 de marzo, porque padecía principios de neumonía, y después se confirmó que se trataba de coronavirus, informó el poeta César Aguirre.

Apenas el sábado pasado, colegas como Alberto Chimal y BEF hacían un llamado para donar sangre al escritor, en Tehuacán, Puebla, pues también tenía complicaciones de la condición renal crónica que padecía.

F.G. Haghenbeck en una fotografía de archivo.Cortesía: Pascual Borzelli Iglesias

“Era un creador todoterreno, lo mismo hizo novela policiaca, que literatura infantil, cómics, algunos cuentos de ciencia ficción, guiones de cine; que además cubrían un montón de temas, desde fantasía hasta novela histórica y policiaca. Es una pérdida irreparable de una auténtica máquina narrativa”, destacó en entrevista con La Razón, el historietista Bernardo Fernández BEF, uno de sus entrañables amigos y con quien trabajó en diversos proyectos.

Haghenbeck fue autor de libros como El diablo me obligó, primera obra mexicana que Netflix adaptó para una serie (Diablero); La primavera del mal, en la que abordaba el narcotráfico en México; y La vida secreta de Frida Kahlo, en el cual se centraba en aspectos poco conocidos de la pintora. También entre sus textos importantes se encuentran Matemáticas para las Hadas y Sangre helada.

“Planteó esta serie de novelas (Trago amargo, El caso tequila y Por un puñado de balas) con el personaje Sunny Pascal, este detective chicano, situado en los años 70 y cruzado por la historia del cine, era una maravilla. Siempre fue un apasionado de la historia, en Aliento muerte, que decía que era un western ubicado en México del siglo XIX, rescata la vida de Gilberto Bosques. No lo etiquetaría como un escritor policiaco, sino como un estupendo novelista mexicano que rebasa las categorizaciones”, resaltó BEF.

Haghenbeck ganó los premios Nacional de Novela Una Vuelta de Tuerca por Trago amargo, el Nocte por El diablo me obligó y el Nacional de Novela José Rubén Romero por Deidades menores.

Al darse a conocer su deceso, colegas y autores con los que colaboró lamentaron su pérdida: “Es un día muy triste para la literatura negra escrita desde México y disfrutada en todo el mundo. Creador de uno de los detectives más excéntricos y divertidos que hayan surgido aquí: Sunny Pascal”, destacó Martín solares.

A pesar de que tenía mucho tiempo enfermo siempre tenía esta alegría de vivir, con una luminosidad, nos deja un poco huérfanos a sus lectores y amigos. Era un autor muy versátil y prolífico

Bernardo Fernández BEF
Historietista

Cultura UNAM señaló que tras el fallecimiento del escritor “la novela gráfica y el cómic mexicano no serían los mismos”. Haghenbeck colaboró por ejemplo, con BEF, en el libro Matar al candidato, sobre el asesinato de Luis Donaldo Colosio.

BEF señaló que tenían varios proyectos en puerta: “Teníamos la intención de hacer una novela gráfica sobre Goyo Cárdenas, pero en el mismo tono de Matar al candidato, mezclando ficción y periodismo.

“También queríamos escribir una novela a cuatro manos, una de fantasía oscura sobre demonios y exorcistas; y otra en la que juntaríamos a nuestros personajes Sunny Pascal y el de mis novelas policiacas, habíamos escrito tres capítulos, pero ahora no podrá continuar, se queda pendiente”, lamentó.