Fotos y dibujos muestran El mundo cruel de Elizondo

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Farabeuf es quizá la obra más importante del narrador Salvador Elizondo. El libro, publicado en 1965 y situado en París y en Pekín, ganó el Premio Xavier Villaurrutia, otorgado de escritores para escritores, ese mismo año. Fue traducida al francés por editorial Gallimard y, posteriormente, a media docena de lenguas incluyendo inglés, alemán y portugués.

El texto además emplea como referentes la cultura China y del concepto de sacrificio humano, explorado por el francés George Bataille. Ahora, es este mismo texto el que inspira la muestra Farabeuf: 50 años de un instante, que alberga el Palacio de Bellas Artes.

La exposición invita a hacer un recorrido por el imaginario de Salvador Elizondo, a explorar los conceptos de erotismo, crueldad y placer del autor; y a echar un vistazo a las motivaciones, las pasiones y los pensamientos del autor de El hipogeo secreto.

A través de 110 piezas, compuestas por manuscritos, impresos, dibujos, fotografías y fragmentos fílmicos, se celebrará la trayectoria y el intelecto del Premio de Ciencia y Artes en 1990.

El valor histórico de esta muestra es incalculable, ya que reúne piezas antiguas, como un boceto de Eugène Atget del año 1900. Cada uno de los elementos de la exposición dan forma al proceso de creación de una de las obras más importantes de la narrativa Latinoamérica.

Adolfo Mantilla, subdirector de exhibición del Palacio de Bellas Artes y curador, asegura a La Razón que “el objetivo de esta exposición fue mostrar archivos bibliográficos, hemerográficos, plásticos y fonográficos del autor para que así el público pudiera encontrar la lógica de la producción de la novela en las propias palabras de Salvador Elizondo”.

Para el comisario, la importancia de la misma recae en que los criterios de selección de estos libros, documentos y fotografías que la conforman son idénticos a los que el escritor de Poemas hubiese tomado en consideración. “A partir de las 110 piezas que son exhibidas en las sala Justino Fernandez, el público asistente podrá encontrar los principales elementos conceptuales que utilizó Salvador para el desarrollo y la creación de la novela”, agrega.

Paulina Lavista, viuda del escritor, hace énfasis en que la selección de estas piezas fue muy minuciosa: “Fue muy difícil elegir entre tantos libros y diversos momentos. Esta labor nos llevó aproximadamente tres días en concretarla, pero me deja total y completamente satisfecha, ya que yo misma propuse esta exhibición... Yo espero que con esta exposición nazcan nuevas generaciones de lectores”, señala.

Mantilla puntualiza que todas las piezas pertenecen a un integrante de la familia Elizondo y que la restauración de las mismas fue una tarea muy rigurosa que completaron en una semana aproximadamente. El museo albergará la exhibición Farabeuf: 50 años de un instante hasta el próximo 4 de octubre.

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