La contratacion

La contratación
Por:

Esperé durante horas a que la fila avanzara y no avanzaba, nadie me podía decir que seguía, me rebotaban de escritorio en escritorio, de oficinista en oficinista, se suponía que sacar el permiso de trabajo era un mero trámite después de haber pasado la preselección de la empresa, al fin y al cabo, también las oficinas gubernamentales aunque, en papel eran totalmente independientes, desde la privatización, sólo eran una extensión del departamento de Recursos Humanos.

Escucho al fin, el grito de mi número ya que la pantalla de asignación sólo está de adorno con el 88 rojo en modo eterno. Me acerco a la secretaria y sin ver el papel con el número impreso o siquiera mis ojos, le da vuelta a un libro para que firme y me señala una puerta minúscula, ahí otra señorita me señala una desvencijada banca diciéndome que en "breve me atenderán" creo que me han repetido esa frase las últimas doce veces al punto de que ya estoy seguro que "breve" tiene un significado diferente dentro de estas paredes.

Me siento en la banca con cierto temor a que termine de romperse, pongo en mi regazo la carpeta con mi CV para evitar que siga arrugándose y tomo una revista de las que están ahí para que uno sienta que hace algo mientras no hace nada. La revista no tiene fecha pero debe ser de varios años atrás pues la publicidad institucional aún pone al gobierno como el pináculo de la administración, seguro es del año previo a la quiebra del país y su posterior rescate por la iniciativa privada.

Recuerdo que tenemos el dudoso honor de haber sido el primer país comprado y pagado en su totalidad o mejor dicho, el primero que lo aceptó como tal pues varios otros están en las mismas condiciones y la IP pone y dispone a quien mejor sirve a sus intereses. Odio recordar ese asunto, aún me duele ver el "Marca Registrada" en la parte inferior derecha de mi bandera pero, por mucho que me duela, no hay nada que hacer.

La cara de pocos amigos de la secretaria me dice que ya me había llamado una vez y estaba tan ensimismado que no la escuché, masculló un tímido "gracias" y entro, encorvándome, en la minúscula puerta que da paso a un claustrofóbico pasillo en el que la única luz es la de una barra fluorescente titilando de manera enloquecedora. Bajo la estroboscópica iluminación se sienta un hombrecillo en un arrugado traje café, con unos lentes enormes que ocupan la mitad de su rostro, hojea unos papeles sin prestarme la más mínima atención, toma un marcador naranja y subraya unas cifras, gira la chirriante silla para tomar un libro de una caja de archivo muerto que está a sus espaldas, se lame los dedos y empieza a pasar rápidamente las hojas hasta encontrar lo que busca, sonríe satisfecho y extiende la mano moviendo los dedos. Entrego la carpeta con mi Currículum Vitae, salta la página de datos personales y empieza a arrancar selectivamente hojas, se detiene en una fotocopia de reconocimiento, frunce el ceño, toma el libro donde subrayó las cifras y hace una anotación. Sigue arrancando hojas y empiezo a sudar, se supone que el permiso de trabajo es un oficio de cinco líneas donde dice que estoy al día en mis pagos de impuestos y que no tengo impedimento legal, no la destrucción sistemática de mi CV.

— Sr. 221753.- Tardo un instante en entender su aguda voz y que se refiere a mí por mi número de propiedad estatal asignado.- Está usted solicitando un permiso de trabajo para el puesto 133-A de la Compañía.--

No tengo idea de cual es el puesto 133-A pero no pretendo decirlo, en estos momentos, cualquier trabajo es una bendición así que asiento con la cabeza.

— ¿Sí o no?-

— Sí.-

— Los requerimientos adicionales para su puesto de trabajo requieren implantación ocular quirúrgica, los gastos de la intervención serán descontados de su sueldo semanal considerando una tasa de interés compuesto del 22% que con subvención gubernamental quedará en un 12% anual- Su sueldo restante, no obstante, será suficiente para cubrir sus gastos de manutención, las colegiaturas pendientes de sus hijos y el crédito de su automóvil que, si me permite decirlo, debe pagar de inmediato pues ya tiene una solicitud de embargo de propiedad y si eso sucede no será necesario contratarlo pues trabajará de todas formas para solventar su gastos solo que su puesto será resignado a clase E. ¿Está usted de acuerdo con las condiciones o requiere revisar nuestras políticas de contratación?-

Después de escuchar implantación quirúrgica estuve a punto de dar media vuelta y mandarlo a donde el sol nunca más le diera, hasta que escuché clase E y todo cambió, sabía que debía dos letras del auto pero no me imaginé que ya tuviera en curso un proceso de embargo, clase E significa trabajar para pagar adeudos de la compañía, los que están en esa situación la llaman "E" de Esclavitud pues no hay forma de terminar de pagar pues mientras terminas de pagar los adeudos, la compañía te da alojamiento, comida y vestido con la intención de que puedas hacer frente a tus obligaciones sin preocupación pero como todo es suyo, eventualmente te hacen el cargo de lo que te dieron como "apoyo" y terminas, casi siempre, debiendo más de lo que podrías pagar en dos vidas y eso, sin contar con el aislamiento social que te manda directo a "ayuda de bienestar mental" con un costo por supuesto pues, portar el overol verde de la clase E es sinónimo de paria y aunque todos seamos propiedad de la compañía o "Propiedad Estatal" hasta en las "propiedades" hay niveles.

— ¿Está usted de acuerdo con las condiciones o requiere revisar nuestras políticas de contratación?- El tono ya no fue el normal, ahora tenía un dejo de impaciencia.

— Sí... Sólo una pregunta. ¿No estoy aquí sólo por el permiso laboral?-

— Mira 221753 el gobierno está siempre buscando darle más y mejores servicios a nuestra gente así que implementamos un sistema de simplificación administrativa que te ahorrará tiempo, dinero y esfuerzo para que encuentres trabajo rápidamente.-

Ya no quise debatir sobre que solo hay una compañía a la que todos servimos, de la que todos somos propiedad, que vivimos en una "Monopolicracia"... Firmé... Tener trabajo es una bendición en estos días en los que vivir, costaba literalmente... Un ojo de la cara.

El representante laboral 44814 asignado a contrataciones guardó uno de los contratos firmados en la caja de archivo muerto que contenía los datos de 221753, se estiró relajando la tensión del cuello, había alargado el proceso de solicitud de permiso laboral hasta que consiguió los datos de sus adeudos, luego le marcó al representante de transporte que a su vez, le llamó al departamento de ventas automotrices para que interpusiera una solicitud de embargo por adeudos pendientes de cobro, éste le debería un favor a su amigo de transporte y este le debería un favor más a él, todo había salido correctamente, estar en administración gubernamental tenía sus ventajas. Sacó del cajón una pulcra hoja con el logotipo médico de la Compañía con el asunto "Solicitud de ojo derecho color C0 M18 Y95 K70 visión 20-20 tipo de sangre A+ Prioridad asignada 1A Paciente menor de edad Relación sanguínea Consejo Directivo".

Observó la hoja detenidamente y le estampó el sello de "solucionado" lo metió en el sobre tamaño oficio junto con la copia del contrato, en teoría no debía atribuirse ciertas labores como la contratación directa a la compañía aunque no creía que pusieran objeción en esta ocasión, es más, estaba seguro que esto le conseguiría un ascenso y tal vez, si tenía suerte, una oficina con luz natural.