Sábado 11.07.2020 - 12:10

La elegancia del creador de la zarzuela criolla

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Ernesto Lecuona cultivó y compuso de todos los géneros musicales del amplísimo repertorio de la música cubana; fue él, en gran parte, el creador de la zarzuela criolla. Muchos de los textos de sus canciones se tradujeron al inglés y otros idiomas, y se interpretaron en varias películas: todavía forman parte del repertorio universal de la música popular; cada noche se escuchan las melodías del Maestro en los centenares de cruceros que cruzan por los mares del mundo, y en los miles de cabarets y cafés de las principales ciudades del universo. The breeze and I (“Andalucía”), Jungle drums (“Canto carabalí”), Say si si (“Para Vigo me voy”), At the cross-roads (“Malagueña”) y, por supuesto, Always in my heart (“Siempre en mi corazón”), y muchas más. Gracias a él y a sus conciertos, fueron surgiendo en Cuba cantantes, pianistas y compositores quienes heredaron su toque y su imaginativo cromatismo armónico. La orquesta fundada por él (los Lecuona Cuban Boys) se paseó triunfante por el mundo por muchas décadas. Y es que decir Lecuona, es sinónimo de elegancia. Nadie como él supo mezclar en sabia medida lo hispano con lo africano, para producir ese inconfundible elixir de sueños, alegrías y tristezas que tiene la

música cubana.

*Cristóbal Díaz Ayala. Musicógrafo, abogado, investigador y escritor cubano. Nació en La Habana el 20 de junio de 1930. Radicado en Puerto Rico desde hace varias décadas. Es presidente de la Fundación Musicalia. Ha colaborado con la Grove Dictionary of Jazz, el Diccionario Hispánico y con la revista RPM del Instituto de Cultura de Puerto Rico. Dirigió, entre 1979 y 1995, el programa radial Cubanacán. Produjo una colección de cuatro discos y un libro, con las Cien Canciones Cubanas del Milenio.