Domingo 12.07.2020 - 01:58

La musica se apodera a los jovenes

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Foto: Rodrigo Carmona

Como cada verano, desde hace ya 14 años, la Orquesta Sinfónica Infantil de México (OSIM) ofrece dos conciertos en el Distrito Federal. Las sedes elegidas serán la Biblioteca de México y el Palacio de Bellas Artes, el 8 y 9 de agosto, respectivamente.

Conformada por niños de siete a 17 años de edad a cargo de Eduardo García Barros, la OSIM, dejó de lado la familia durante una semana para preparar lo que serán sus próximas presentaciones. La Razón se acercó a tres instrumentistas al igual que al director de orquesta para compartir su respectiva evolución profesional.

El alejamiento familiar para continuar con la pasión es un ámbito que a Joel Herrera, trombonista de 15 años de edad, proveniente de Baja California, no le impide continuar con su carrera, la cual lleva ejerciendo durante ocho años. "Al tener un tío músico, fue muy fácil para mí entrar a la música, al no poder tocar la trompeta me quise adentrar con el trombón bajo; llevo ya tocándolo ocho años. El apoyo de mi familia siempre ha estado conmigo aún en la distancia, en ciertas ocasiones me pesa mucho estar alejado de mi familia, pero todo lo hago por seguir mi sueño", comparte.

El sentimiento y la expresión hacia la música es algo que los jóvenes de la orquesta practican desde sus inicios en este arte, el violinista, Joshua Navesh, de años 13 edad asegura que esta pasión nace desde el primer momento que empuñó el violín: "Inicialmente yo quería tocar el piano, pero al comenzar con este instrumento de cuerdas me sentí identificado y ahora trato de poner todo mi corazón a la hora de tocar una melodía".

Por parte de la violonchelista Jessica Romas, la evolución en la música ha sido la expresión de los sentimientos; "En ciertas ocasiones, y dependiendo la pieza que toquemos, es lo que yo trato de plasmar. Desde hace seis años que llevo tocando, este arte ha sido para mí un expresión total y completamente diferente, que pocos logran comprender", asegura.

Eduardo García Barrios, explica que la conexión con los jóvenes es muy diversa, pero no imposible. "Hay muchas formas de hacer un vínculo con ellos, el 'qué quieres decir' y el 'qué estás tocando' debe tener siempre un algo atrás, un algo que no se puede expresar en palabras y es lo que vamos a lograr hacer con el auditorio en las próximas presentaciones".