Las palabras son puentes

Las palabras son puentes
Por:

Carlos Olivares Baró carlos.olivares.baro@hotmail.com

Ricardo Cayuela Gally ha realizado una tarea loable al prologar y seleccionar Las palabras y los días. Una antología introductoria (FCE/Conaculta, 2008) de Octavio Paz (1914–1998): figura carismática de nuestra cultura, Premio Nobel (1990), perspicaz ensayista polémico, uno de los más grandes poetas de la Literatura Castellana y hombre comprometido con su tiempo. Libro con claros fines de divulgación y asimismo, invitación a la lectura de una producción literaria fundamental; el compilador ha seleccionado textos de indiscutibles valores dentro de un prolifero trabajo creativo que abarca el ensayo, la poesía, el artículo periodístico, la crónica, el teatro y la biografía.

Antología introductoria que sobrepasa los parámetros de un acercamiento para convertirse en un recuento enmarcado en la debatible dicotomía Prosa/Poesía distribuido temáticamente en “México”, “Orbe Hispánico”, “Sobre la Poesía”, “Idea y Retratos”, “Política e Ideología” y “Ventana a oriente” en el fascículo correspondiente a “Prosa”; el apartado “Poesía” elige inspiraciones de los diferentes cuadernos poéticos del autor de ¿Águila o sol? con un criterio muy particular de afinidades impugnables pero bienvenidas.

“Máscaras mexicanas”, “El poeta Luis Buñuel”, “Poesía de soledad y poesía de comunión”, “Metáforas”, “Revuelta, revolución, rebelión” se justifican muy bien en “Prosa”; sin embargo, surgen algunas preguntas: ¿por qué en “Orbe Hispánico” no fue tomado en cuenta, por ejemplo, un fragmento de Cuadrivio (el ensayo sobre Rubén Darío es ineludible)? ¿Por qué no incluir en “Sobre Poesía” algunas páginas de Los hijos del limo (texto clave para estudiar el romanticismo poético)? ¿Razones para olvidar en “Política e Ideología” a Tiempo nublado o Pequeñas crónicas de grandes días? Los cuestionamientos pueden ser múltiples, sin embargo, no hay que olvidar que estamos en presencia de una miscelánea que por el prólogo, la foto del autor en portada y la factura editorial está dirigida, básicamente, a los jóvenes.

El acápite “Poesía” compendia desde el primer poemario de Paz, Libertad bajo palabra (1935–1957) hasta Árbol adentro (1976–1988) con las faltas –explicadas en el prólogo por problemas de espacio y de tipografía– de los poemas vanguardistas Blanco y Topoemas. Bien se pudo añadir un tramo de los “poemas en prosa” de El mono gramático. Los jóvenes agradecerán la publicación completa de esa obra maestra de la poesía mexicana que es “Piedra de sol”. Se resiente la ausencia de Pasado en claro. Cayuela inclinó la balanza por “Mi vida con la ola”: ¿Por qué el olvido de “El ramo azul”? Vale la pena decir que el viaje que hace Cayuela por el trabajo poético de nuestro Nobel es encomiable y válido: despertará interés de los lectores que no lo conocen.

Colección que abre el cosmos Paz a nuevos visitantes. Cayuela ha quitado el cerrojo a una ventana que nunca debe cerrarse. Palabras, tiempo y comunión. Sombras solares. Pausa y escritura. Desnudo el mar en las espumas del deseo: “Las palabras son puentes. / También son trampas, jaulas, pozos.”

Un imprescindible

Augusto Monterroso

Obras completas (y otros cuentos)

Nacido en Tegucigalpa, Honduras; asentado primero en Guatemala, y después en México, Augusto Monterroso (1921–2003), maestro del micro relato, legó corrosivas narraciones de aparente sencillez, referencias culteranas, humor negro y sentido paródico en concisa prosa. Su “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”, es considerado uno de los cuentos más breves de la literatura española. Autodidacta de riguroso estilo humedecido por sutiles ironías, escribió textos fundamentales: Movimiento perpetuo, La oveja negra o El eclipse.

Jorge Edwards

Diálogos en un tejado. “Crónicas y semblanzas”

Premio Cervantes 1999, Jorge Edwards (Chile, 1931) ha cultivado el cuento, la novela, el ensayo, la crónica y el periodismo. Voz fundamental de la literatura hispana, su novela/memoria Persona non grata, sobre su estancia en Cuba como embajador de Chile durante el gobierno de Allende, constituye un testimonio revelador de la intolerancia del poder castrista. Diálogos en un tejado nos presenta al Edwards periodista preocupado por la historia, la literatura y la política de Hispanoamérica y Europa desde una escritura que combina la lucidez con la pasión.

“Preferencias”, “Devaneos” y “Razones y sinrazones” son las tres puertas temáticas de un libro que se lee con curiosidad regocijante. El autor de El peso de la noche comparte con nosotros sus obsesiones predilectas a partir de semblanzas y crónicas de poetas, políticos, artistas, ciudades, lecturas, acontecimientos históricos, viajes y encrucijadas. Inagotables diálogos: aventurado viaje.

Varios autores/ Editor: Jorge Herralde

El mejor humor inglés

La ironía es la columna vertebral de toda la tradición humorística anglo-

sajona. Discurso refinado y punzante: Oscar Wilde, Chesterton, Bernard Shaw, Winston Churchill, Jerome K. Jerome, Tom Sharpe o Terry Pratchett ejemplifican esas particularidades de la comicidad británica. Anagrama, en su cumpleaños 40, edita una selección de El mejor humor inglés compilada por Jorge Herralde a partir de fragmentos de libros de su ineludible catálogo. Once escritores de primera línea (Wodehouse, Saki, Waugh, Sharpe, Dahl, Bennett, Barnes, Amis, McEwan, Adams y Hornby) en una suerte de teams arrollador. El imprescindible Wode-

house (exquisito su “De acuerdo, Jeeves”), el corrosivo Waugh, el inefable Wilt de Sharpe, el Flaubert (¿loro?) de Barnes, la fabricación casera de McEWAN o el humor negro (¡cuidado!) de Dahl conforman esta miscelánea de jocosidades. El epílogo del editor, tan disfrutable como los relatos.

fdm