Mascara de Calakmul, protagoniza exposicion

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Foto Cortesía colección archivo digital MNA-INAH

¿Cómo exhibir de manera atractiva los trabajos de arqueólogos, antropólogos, epigrafistas, estudiosos del mundo natural y paleontólogos?, a partir de esta pregunta la curadora Pilar Cuairán se dio a la tarea de preparar una exposición de una de las piezas más representativas de la cultura maya: La máscara de Calakmul.

El resultado de este trabajo dio como resultado animaciones, cédulas digitales, escaneo e impresión en 3D, recursos sonoros y líricos —fragmentos de poemas de Rosario Castellanos, Octavio Paz y Carlos Pellicer— para que las personas pueden apreciar lo relacionado a esta pieza funeraria, que se exhibe por primera vez en la Ciudad de México y es la protagonista de la muestra La máscara de Calakmul. Universo de jade.

Dicha exhibición da inicio a la serie de exposiciones temporales denominada Una pieza, una escultura, en la que se seleccionarán piezas de las diferentes culturas de México para mostrarlas de manera individual “en un espacio de intimidad”, en el recinto.

“Iniciamos con una experiencia más sensorial ofreciendo a los visitantes videos, recursos sonoros y líricos. Nos apoyamos también en textos sagrados como el Popol Vuh y el Chilam Balam. En este montaje primero contextualizamos el mundo maya para después pasar a la sala donde se encuentra la máscara para estar en un encuentro tú a tú con la pieza, la podemos apreciar en toda su belleza”, explicó a La Razón, Pilar Cuairán.

La máscara de Calakmul, elaborada en mosaico de jade, concha y obsidiana gris, fue hallada en la Tumba 1 de la Estructura VII, en la zona arqueológica del mismo nombre, en el estado de Campeche, en 1984 por William J. Folan.

Dos años después Jaime Cama, considerado pionero en la restauración en México, hizo la primera reparación del mosaico que incluyó 57 teselas de jade, dos cuentas de obsidiana y una concha.

En esta exposición destaca la reproducción a escala de la pieza. A través del uso de un escáner y una impresora en 3D, un equipo de fotógrafos y expertos hicieron el levantamiento de imágenes para obtener hace una copia exacta de la máscara sin ponerla en riesgo, detalló la curadora de la exhibición.

También, esta es la primera vez que una muestra del Museo Nacional de Antropología está pensada en las personas con alguna discapacidad al poner a su alcance un video en lenguaje de señas, un cedulario en Braille con todos los contenidos de la muestra, una cinta guía para invidentes y personas que requieren desplazarse con bastón, recursos táctiles y libre acceso a visitantes con alguna discapacidad motriz al colocar rampas con pendientes mínimas.

Sobre la serie de exposiciones temporales que organizan en el recinto, la directora general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), María Teresa Franco, comentó en entrevista: “Tiene un enorme valor exhibir un conjunto grande de piezas que acercar a alguien a una sola pieza. Vamos a dar cuenta del mayor número de culturas de nuestro país a través de este ejercicio, los lenguajes seguramente van a ir cambiando, queremos que los jóvenes se acerquen, que nos den su opinión”.

La curadora Pilar Cuairán adelantó que se tienen contempladas al menos 10 exposiciones entorno a una pieza emblemática de las distintas culturas prehispánicas; sin embargo, la directora del INAH precisó que esta cifra podría incrementar.

“No tenemos previsto cuántas exposiciones va a ser pero no vamos a parar, son proyectos que arrancan pero no sabemos su término; ahora va a hacer una discusión sobre cuál será la próxima pieza. En este caso demostramos cómo el mundo maya está vivo”, concluyó.