“Me dejé fascinar por la historia del siglo XVI”: Rodrigo Martínez Baracs

Mañana, en una ceremonia, se oficializa su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua; dedica su discurso a la faceta de editor de su padre, José Luis Martínez Rodríguez

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El historiador, tras la charla con La Razón, el pasado martes. Foto: Academia de la Lengua

Para el historiador, filólogo y escritor Rodrigo Martínez Baracs, su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua (AML) es una manera de sentirse cerca de sus raíces, ya que su padre, el ensayista y editor José Luis Martínez Rodríguez, fue miembro y director de la institución, y a través de él conoció a amigos entrañables, con los cuales se formó, entre ellos, Miguel León-Portilla.

Mañana tendrá lugar la ceremonia de su ingreso, en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes, a las 19:00 horas, y su discurso lo dedicará a la faceta de editor de su padre, quien también fue director del Fondo de Cultura Económica (FCE) y se interesó por acercar la literatura a todos los públicos.

  • El dato. Martínez Baracs es miembro del Sistema Nacional de Investigadores  y de la Academia Mexicana de la Historia.

“Me quise ocupar de mi padre como editor de textos porque es coherente con su actitud de escritor; siempre procuró aproximar la literatura a la gente de la manera más clara, sencilla y atractiva posible y eso es lo que le da sentido a sus estudios sobre la literatura mexicana de los siglos XIX y XX. Fue colaborador de Jaime Torres Bodet, entonces secretario de Educación Pública, con una visión muy vasconceliana de la cultura; es decir, salvar a México a través de la lectura y de la cultura”, destacó Martínez Baracs, en entrevista con La Razón.

Entre los proyectos que encabezó Martínez Rodríguez están la publicación de la serie Biblioteca Enciclopédica Popular, de textos sobre México y cultura universal, escritos por intelectuales del país y por españoles exiliados; como director del FCE, “pudo realizar uno de sus sueños, aproximar la literatura a la gente”, a través del libro Literatura mexicana del siglo XX.

“También promovió la publicación del diario de Alfonso Reyes, aunque esa actividad no la pudo concluir, porque falleció; pero algunos colegas de la Academia Mexicana de la Lengua, como Adolfo Castañón y Javier Garciadiego, participaron como editores de varios tomos”, abundó.

Ceremonia de ingreso

  • Cuándo: 25 de febrero
  • Dónde: Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes
  • Horario: 19:00

El ingreso de Rodrigo Martínez Baracs a la AML fue una propuesta del fallecido historiador y antropólogo Miguel León-Portilla, la lingüista y filóloga Ascensión Hernández Triviño, y la narradora y ensayista Silvia Molina.

“Ingresar a la Academia Mexicana de la Lengua es algo que me llena de orgullo, de alegría; me llena de sentimiento, de una muy profunda responsabilidad estar aquí”

La importancia que tiene la lengua para todos los seres humanos, y particularmente para los mexicanos, es comunicar, conocer la realidad y transmitir lo que tenemos dentro y el sentido de la belleza”

Rodrigo  Martínez Baracs / Historiador, filólogo  y escritor

El autor de La biblioteca de mi padre (Conaculta, 2010) se describe como un apasionado de la historia del siglo XVI porque es el siglo más importante; fue cuando México realmente nació.

“Me fui dejando fascinar por el siglo XVI, que fue cuando se mezclan las culturas y las poblaciones mesoamericanas, americanas y europeas; pero también el español y el cristianismo se difunde; México se incorpora al mundo”, destacó.

CRITICA MANIQUEÍSMO. Martínez Baracs afirmó que ve positivo que al Presidente, Andrés Manuel López Obrador, le interese la historia; pero, ve que hay un uso político y reduccionista de ésta.

“Es un caso peculiar que tengamos un presidente historiador; también Beatriz Gutiérrez Müller, es novelista e historiadora; eso es algo muy positivo para México, están impulsando, hasta cierto punto, los estudios históricos; pero, por otro lado hay esta otra actitud, un tanto infantil, de tener una historia polarizada de México, de buenos y de malos: los indios buenos, los españoles malos; los liberales buenos, los conservadores malos; y hay esta politización de la historia lamentable”, señaló

Martínez Baracs también criticó que instituciones dedicadas al estudio y difusión de la historia hayan sufrido recortes, como El Colegio de Michoacán, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y el Instituto Mora.

“El Colegio de Michoacán acertó en tener un programa sobre Centroamérica y ahora vemos lo importante que es la región para México… está sufriendo unos recortes brutales; la economía mexicana no la vamos a estimular por decreto o porque queremos; hay que conocerla, y el CIDE es una de las instituciones de avanzada en ese campo”, expresó.

 

Rodrigo Martínez Baracs

  • Nació:
    8 de octubre de 1954
  • Estudios: Doctor en Historia y Etnohistoria por la Escuela Nacional de Antropología e Historia
  • Trayectoria: Es uno de los estudiosos más reconocidos de la obra de Joaquín García Icazbalceta; en 1991 fue galardonado con el Premio de Crónica Histórica; en 2006 tuvo una mención honorífica en el Premio de Historia Colonial de América Silvio Zavala; en 2013 fue reconocido con el premio a la mejor reseña de Historia Antigua

 

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