Muestran vestidos diseñados a lo largo de dos siglos

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Por:
  • larazon

Notimex

Un total de 13 prendas que hacen oda a las últimas 10 décadas, que retoman elementos como la seda, siluetas aglobadas, de corte sirena, rectos y la mexicanidad, integran la exposición “El Bicentenario del vestido mexicano”.

Inaugurada anoche durante la presentación de la Fundación Trazos, en el Club de Industriales de esta ciudad, la exposición hace un recorrido por la historia del vestido mexicano de mediados del siglo XIX hasta la actualidad.

Lydia Lavín, diseñadora y propietaria de las piezas, precisó que se trata de trajes con factura mexicana elaborados por reconocidos diseñadores mexicanos, como Manuel Méndez (1930) y Ramón Valdiosera (1918).

Un traje de novia de 1910 en raso francés y encaje horquilla, cuya propietaria fue una de las sobrinas de Porfirio Díaz, resalta entre las piezas que se presentan en la muestra.

De igual manera, resalta el de “China poblana” que perteneció a la cantante mexicana María Conesa (1892-1908), famosa cupletista de la época porfirista conocida como “La gatita blanca”, la primera mujer que le puso el Águila Imperial a ese atuendo.

El vestido representa una verdadera joya, toda vez que se exhibe completa y en perfecto estado de conservación, destacó.

Consta de un reboso en color negro con bordados en plata del siglo XVIII elaborados en Zacatecas, conocido como la técnica Ikat; en tanto que el águila está bordada de lentejuela plana de vidrio, y blusa con adornos florales.

“Se trata de un vestido que me vendió Enrique Alonso ´Cachirulo´, otro de los grandes artistas que tuvo México en el siglo XX”, señaló la coleccionista.

El traje regional de Tehuana es otro de los atractivos en esta exhibición, procede de 1830 y está integrado por dos piezas, la blusa o huipíl y la falda. Ambas van bordadas y el tema general son las flores de diversos colores y tipos, la tela sobre la cual se borda puede ser satín y/o terciopelo.

La diseñadora mexicana, quien posee un acervo de 90 piezas, cuenta que su pasión por coleccionar vestidos nació un día que su esposo la llevó a una tienda de antigüedades en el mercado de La Lagunilla, pues éste se desempeñaba como anticuario de relojes.

“Me hice coleccionista porque me encantaba atesorar algo para que la gente lo pudiera conocer después. Además de que siempre había casos en que alguien se mudaba y me preguntaban si esto o aquello no me servía”, relató.

A finales de los años 60 y principios de los 70 se le presentó aquel de corte recto en color verde pasto que usó la actriz Libertad Lamarque en uno de sus filmes.

Del mismo modo, se exhibe uno más elaborado en seda y pintado a mano para la boda del ex presidente Miguel Alemán.

“Se trata de diseños que tienen una historia, un recuerdo y una añoranza. Diseños que hoy ya no se hacen, pero que espero algún día retornen, pues la moda siempre regresa”, indicó la también académica de la Universidad Iberoamericana.

Y es que para Lavín, la muestra permite al visitante recordar que siempre ha habido elegancia en México, “que somos un país muy ´fashion´, que nos gusta el color, las texturas, los accesorios y compartirlos para que la gente recuerde como vestía su madre, abuela, su tatarabuela”, abundó.

Ante diseñadores e integrantes de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV), se presentó la Fundación Trazos, cuya misión será promover calidad de vida de los empleados de la industria del vestido y sus familias, al canalizar recursos a través de programas de alto impacto social. El organismo será presidido por Lilian Balzaretti.

agp