Papalote se renueva y busca formar conciencia ecológica

Papalote se renueva y busca formar conciencia ecológica
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Conocer cómo se mueve la boca o cómo funcionan los globos oculares mediante un gran cráneo, ver cómo se siembra en una chinampa de Xochimilco, subirse a un tobogán de 40 metros de alto o entrar a los grandes drenajes de la Ciudad de México y ver cómo funcionan son parte de las novedades del Papalote Museo del Niño, que a 22 años de existencia se renueva para incorporar nuevas tecnologías y crear una conciencia ecológica entre sus visitantes.

De sus 108 exhibiciones el 95 son nuevas, las cuales están distribuidas en seis núcleos temáticos. Además se conservan las exhibiciones que “en su momento fueron ícono del recinto y seguirán siéndolo, pero con una temática diferente. Estas exhibiciones son la cama de clavos, la zona de burbujas y nuestra gran máquina de energía, detalla en entrevista con La Razón Fernando Karam, director de servicio al público del Papalote.

El recorrido comienza en la sala llamada Viaje Inicia, donde la gente reflexiona sobre qué tan pequeña es en comparación con todo lo que existe en el universo a través de videos y meteoritos que podrá ver.

La segunda sala que incorpora el Palote Museo del Niño es Mi Cuerpo. Aquí se podrá conocer el funcionamiento del cuerpo humano. “Van a poder entrar al cuerpo de una persona porque van a encontrar muchas exhibiciones que representan una parte del cuerpo; van a toparse con un gran cráneo y verán cómo funciona, cómo funcionan los globos oculares que están dentro de éste, cómo se mueve la boca; cómo funcionan su corazón y el sistema digestivo”, comenta Fernando Karam.

Después los visitantes llegarán a la sala México Vivo, en la que descubrirán la diversidad de la flora y la fauna de México, “a través de los humedales, de diferentes especies, como uno muy característico del Valle de México, el ajolote”, detalla.

Y agrega: “Aquí hay una zona al exterior para ver flora y fauna en su hábitat natural; van a conocer una chinampa para encontrar hortalizas, cómo se hacen, cómo se cultivan; van a encontrar la casa de un jardinero con un personaje increíble, Rosa Catarina, que les va a enseñar a hacer composta; van a aprender cosas increíbles de las hortalizas y de los huertos urbanos”.

Posteriormente se encuentra la zona Mi Ciudad, en la que niños y adultos podrán conocer todo lo que conforma la Ciudad de México; por ejemplo, van a poder entrar al simulador de un elevador, como si entraran a los grandes drenajes de la metrópoli, para saber cómo funcionan y cómo es vital cuidarlos.

Luego está la sala Mi Hogar, Mi Casa, en la que  conocerán cómo funciona la base de la sociedad, la familia; podrán hacer actividades como cocinar.

Después está el Laboratorio de Ideas, en el que van a poder hacer una diversidad de cosas a través de materiales reutilizables que se puedan encontrar en casa. “Esta zona es para que niños y grandes puedan hacer cosas que luego no pueden, como usar un taladro, una máquina de coser —con la ayuda de expertos— y echar a volar la imaginación”, explica el director de servicio al público del recinto.

De esta forma, Papalote Museo del Niño se suma a la tarea de fomentar una conciencia ecológica, a través de algunas de sus salas. “Tenemos que dar estos mensajes de cuidado del medio ambiente porque es importante transmitir que la tecnología va de la mano con los valores y la naturaleza y que los niños deben saber aprovechar los recursos que tienen para saber cuidar no sólo el medio ambiente, sino también ser mejores ciudadanos”, expresa Karam.

Esta remodelación tuvo una inversión de 650 millones de pesos, de los cuales 370 fueron aportados por el gobierno local y 280 por la iniciativa privada.

Hoy en la ceremonia de inauguración estará presente Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno.